Daniel Durán, empresario de una pasión

Una de sus aspiraciones es ver a Thiago, su hijo, replicando el gusto por la escalada deportiva.

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Daniel Durán
Daniel Durán, gerente general del Centro Multifuncional C-Tr3s. XCA

Deportista por vocación, apenas aprendió a caminar, llevó su cuerpo a la natación, luego al ciclismo, al atletismo, y hasta el boxeo, pero a los 15 años de edad conoció la escalada y se quedó con ella.
Daniel Iván Durán Durán, que salió del vientre materno y respiró por primera vez el aire de Cuenca el 9 de febrero de 1988, es un coleccionista de retos, quien disfruta y es feliz haciendo lo que más le gusta. Por eso, su faceta empresarial la desarrolla a través de C-Tr3s, un centro multifuncional ideado para hacer ejercicio físico e impulsar negocios.

¿Cuál es el concepto de su empresa?
Ya estamos nueve años en Cuenca, impulsamos la práctica de la escalada, el yoga, las artes marciales, las telas aéreas y el entrenamiento funcional. El centro está ubicado donde fueron las piscinas Durán Durán de mi papá (Iván Durán) hace 30 años. A la vez tenemos acceso a un networking y coworking, incluso hay lugar para conversatorios empresariales.

¿Usted entrena a quienes acuden a su centro?
Hace cuatro años que no compito y hace dos que no estoy de profesor, ahora me dedico al manejo del centro. Cuento con Andrés Estévez, un entrenador de Ibarra que tiene excelentes resultados, es muy bueno; también está Andrés Carpio, otro increíble deportista y entrenador.

¿Cuál es su logro deportivo más importante?
En 2009 fui campeón panamericano en Guatemala, y después fui octavo en el mundo en la categoría júnior. Fui campeón nacional como siete años consecutivos en las dos modalidades, y en la general fui campeón tres años seguidos. También participé en competencias privadas en Estados Unidos, mucho más fuertes que un mundial porque eran open. En esas mi mejor puesto fue 14, pero como experiencia fueron las que más me enseñaron, pude compartir con los mejores escaladores del mundo muchas anécdotas y varios entrenamientos.

Este deporte no es masivo, hay personas que tienen fobia a las alturas ¿Qué beneficios les brinda a sus practicantes?
Este es un deporte extremadamente seguro, que está en crecimiento global, muy futurista, en 2020 ya será parte de las Olimpiadas. Es más seguro que el fútbol, que el ciclismo, porque aquí no hay impacto a nivel de lesión. Claro, hay la sensación de la altura a la que la gente le tiene miedo, da un poco de susto, pero en realidad es la mejor forma de motivar, de aprender a lidiar con el fracaso.

¿Cómo es eso?
Es un deporte vertical, porque cuando uno corre detrás de una pelota siempre está yéndose al frente, en cambio en la escalada las metas estén arriba; uno se cae 20, 30… veces en un día, y eso desde pequeños nos ayuda muchísimo a lidiar con las frustraciones. Aporta en la autoestima, en la parte psicológica. Aparte, cuando uno escala está usando desde la punta del dedo del pie, hasta la punta del dedo de la mano, apretamos hasta el cuero cabelludo. Cuando uno escala se usa todo el cuerpo y todos los sentidos; incide en la parte de miedo, de fuerza, de flexibilidad, en la memoria; es uno de los deportes más completos.

¿Es accesible o verdaderamente caro?
Si voy hacer ciclismo me va a salir más cara la bicicleta. Aquí voy a necesitar mis zapatos de escalada (pies de gato) y mi arnés, eso lo puedo conseguir con $200, incluida la funda de magnesio, que sirve para que no suden las manos. Antes era muy difícil de conseguir, pero ahora hay gamas económicas y, como en todo, hay otras que son bastante caras. De ahí venir a escalar aquí un día cuesta $5 y un mensual básico $45. Tenemos mensuales de todas las actividades que cuestan $70.

¿Cuál es la edad adecuada para empezar y cuál es la edad límite para practicar?
Nosotros por seguridad tenemos niños a partir de los cuatro años, pero edad límite no tiene. No existen impedimentos si alguien tiene algún tipo de discapacidad. Hay competencias mundiales en donde escalan ciegos, personas sin algún miembro… siempre hay una forma de unir todos los elementos de seguridad vertical a una persona para que pueda sentir ese vacío de estar colgado.

¿Entendemos que su empresa fabrica presas?
Ya son 10 años desde las primeras pruebas que hicimos, pero hace un año y medio encontré a la persona que maneja muy bien la fibra de vidrio. Elaboramos las mismas que se verán en las Olimpiadas. Los países que producen las presas son Bulgaria y Suiza, la mayoría de compañías las piden a la fábrica de Bulgaria y son muy costosas, pero aquí, en Cuenca, descubrimos como fabricarlas.

¿Son tan eficientes como las que hacen en el exterior?
Ya están al nivel de una presa suiza o de una búlgara. Eso impulsa muchísimo el nivel aquí, porque traerse un agarre de $500 es carísimo, aquí sale en $75. Antes la dificultad se basaba en que eran agarres muy pequeños, ahora que será una disciplina olímpica las presas son muy grandes, pero difíciles de agarrar, con formas muy complicadas, donde ya no usamos solo los dedos sino los hombros, los tríceps…

¿Y dónde los venden?
Los vendemos desde 2018 en que hubo un Panamericano en Guayaquil, nosotros auspiciamos ese torneo, se compitió con estos agarres, tuvieron muy buena acogida. Nos han pedido de Brasil, Colombia, Chile y Perú, y acá hemos vendido a las federaciones provinciales: Imbabura, Chimborazo, Pichincha, Guayas… todos han comprado, excepto Azuay. Estamos sacando una tienda online y abriendo las puertas en Miami, además, ya tenemos un distribuidor en Colombia.

¿De qué tamaño son, cuáles son los precios?
Tenemos pequeñas, medianas, grandes y extra grandes. Las pequeñas están en $25, las medianas en $50, las grandes en $75 y las extra grandes en $120. Comercializamos un promedio de 30 al mes, las que más se venden son las extra grandes, que ocupan un 60% de las ventas. También fabricamos las fundas de magnesio y un poco de indumentaria: camisetas, pantalonetas; entramos en ese mercado desde este año.

¿Cuál ha sido su peor experiencia en la escalada, cuál la mejor?
Gracias a Dios, a siempre utilizar los cinco sentidos, nunca he tenido un accidente, espero seguir así. En roca tuve un V13 en Ecuador durante muchos años; el V13 es un grado súper alto en escalada. Tal vez había una persona más en Sudamérica que escalaba ese grado. Un campeón mundial viajó para probarlo y logró sacar este V13. De ahí de todo el país vinieron e intentaron, pasaron como ocho años y hace un mes lo volvió a repetir al fin un ecuatoriano: Pedro Corral (azuayo), un escalador increíble.

¿Tiene cábalas antes de escalar?
Hacía dos cosas antes de salir a la pared: la primera era una meditación de cinco minutos, con una técnica súper sencilla de respiración, y la segunda era el nudo, no dejaba que nadie me haga el nudo. Antes de ponerse en acción se hace un nudo que es el ocho, normalmente el asegurador te lo entrega ya hecho, pero yo siempre lo deshacía y lo volvía hacer.

¿Alguna vez alguna dieta para mantenerse en forma lo atormentó?
A la alimentación en algunas épocas la tomaba muy en cuenta, pero empecé a ver que era más estrés, más cosas que tenía en la cabeza antes de competir y me ocasionaban menos resultados; en cambio, llevar una vida normal, pero con disciplina en cuanto a la salud y a dormir bien, me daba mejores resultados. Para mí funcionó, pero creo que cada escalador tiene su manera de conseguir resultados.

¿Cuál es la pared natural más impresionante que conoció?
Hay una zona de búlder en Ecuador que se llama Cerro de Arcos ¡Es mágico! Está sobre los 3.500 metros. Otros sitios mágicos son San Fernando, Cojitambo, Paute… todos estos son lugares me encantan porque crecí en ellos. Entre las paredes fuera del país está La Esfinge en Perú (750 metros), de ese lugar me gusta la forma en la que uno llega, estar metido en un punto en la naturaleza perdido de todo. A los 16 años iba a ser la persona más joven en subirme en esa época, pero las condiciones climáticas estaban demasiado malas, abortamos la misión. Hay otro sitio que se llama Red River Gorge en Estados Unidos, son las paredes más espectaculares que he visto. (JTG)-(D)