Los últimos guardianes de la Amazonía

Fernando Bizerra

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Los indios xikrin tienen grabada la lucha por la supervivencia en su genes. El viejo chamán Tedjore aún recuerda la “reconquista de Rapkô”, la aldea amazónica que recuperaron del “hombre blanco”, el mismo que ahora, tres décadas después, vuelve a invadir su hogar.
Situada en el interior del estado de Pará (norte de Brasil), la tierra indígena Trincheira Bacajá es la Amazonía en estado puro. Un reducto en el pulmón vegetal de la Tierra donde merodean jaguares y cobras, y donde los árboles milenarios resisten a la tala y a las oleadas de incendios.
Allí, el “pajé” (curandero) se enfrentó a los invasores cuando era niño. Con su rostro pintado y su corona de plumas de guacamayo, Tedjore cuenta la ofensiva de los xikrin contra un grupo de madereros y mineros ilegales. El duelo fue duro, pero consiguieron expulsarlos sin derramar una gota de sangre, asegura. “En los tiempos de nuestros padres, el hombre blanco ya invadía nuestra tierra”, rememora.
En los primeros meses de 2019 fueron destruidos en esta reserva -en la que viven 2.000 indios- el equivalente a 1.309 campos de fútbol, lo que supone un aumento del 155 % respecto al mismo periodo del año anterior. (O)