¡El paquetazo!

Análisis político Marco Salamea Córdova

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Las medidas económicas anunciadas por el presidente Lenín Moreno, que oficialmente tendrían el objetivo de enfrentar el déficit fiscal e incentivar la reactivación productiva, han generado una inesperada reacción social encabezada por un paro de transportistas.
Una reacción explicable si se considera el costo social negativo que comportaría la principal medida tomada: la eliminación del subsidio a los combustibles. Una medida que conllevaría no sólo la elevación significativa de los precios de estos (sobre todo del diésel), sino el aumento consiguiente de los precios de diferentes bienes y servicios, que será exacerbado por la conducta especulativa que caracteriza al mercado nacional
Serán los sectores sociales populares los más golpeados por dichas medidas; pero también sectores de las capas medias, a los que adicionalmente se les afecta con medidas como la reducción en 15 días del periodo vacacional de los empleados públicos, la retención mensual de un día de sueldo a los trabajadores de las empresas públicas y la reducción del sueldo en un 20% a los empleados ocasionales que renueven su contrato. En contraste con esto las élites del Estado y los grandes grupos de poder económico no tendrían ningún sacrificio, y el FMI ha expresado su contento.
Como medida “compensatoria” el Gobierno ha anunciado un incremento en 15 dólares del bono, para las familias en extrema pobreza que lo reciben; un incremento que equivale a 50 centavos diarios y que será insuficiente para enfrentar el costo inflacionario del paquetazo; así como insuficiente será la “contribución” de 0,1% que se recaudará de los sectores que obtienen una ganancia superior a los 10 millones de dólares anuales.
Si bien las medidas también contemplan algunas reducciones de impuestos, que podrían resultar positivas para la dinamización de algunos sectores productivos; empero esas reducciones, así como las reformas laborales que buscan flexibilizar y abaratar el costo de la fuerza de trabajo, serán insuficientes para lograr la prometida reactivación de la economía y el aumento del empleo, pues esto no podrá darse mientras la capacidad adquisitiva de la mayoría de la población, que se reducirá aún más con algunas de las medidas tomadas, continúe baja y la pobreza aumente. (O)