Apóyeles si fallan en el ingreso

Mario Jaramillo Paredes

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Animado por los comentarios en torno de mi artículo anterior sobre el cambio de carrera que tantos jóvenes hacen al seguir sus estudios universitarios, agrego algo más. También hay que apoyarles si fallan en los exámenes de ingreso. No siempre es culpa de ellos.
Los padres deciden el establecimiento en el que matricularán a sus hijos para que sigan la educación preescolar. A nadie en su sano juicio se le ocurre consultar al “campeón”, a la princesa(o a la ñusta) de tres años, en dónde quiere estudiar. Simplemente deciden entre los padres y tal vez los abuelos y se les matrícula. Igual cosa ocurre con la escuela y el colegio. Es la familia la que decide.
La decisión de la familia, llega hasta allí. En adelante hay que respetar la libertad del joven y apoyarle en lo que quiere estudiar. Y, si no quiere estudiar, sino trabajar, también. Hay mil formas de ser una persona de bien y, seguir Universidad, no es requisito imprescindible para ser útil a la sociedad y realizarse.
Si fracasa en las pruebas de admisión, igualmente hay que ser solidarios y respaldarles para que sigan intentando. Más aún en pruebas tan malas como las que organiza la Senescyt. Einstein- posiblemente la mente más prodigiosa del siglo pasado- fracasó en su primer intento de ingresar en la Universidad, pero en buena hora persistió. Luego, en una prueba de Física, obtuvo uno sobre cinco. Posiblemente el profesor era de aquellos que el primer día de clases antes de conocer siquiera a sus estudiantes les anuncia que de todos, solamente unos pocos aprobarán. (O)