Evaluación profunda a la educación superior

ENTREVISTA/ Felipe Abril, coordinador zonal de Senescyt, cuenta que un equipo del organismo compila información sobre la realidad de las universidades y sus estudiantes, para adoptar las mejores decisiones.

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ENTREVISTA/ Felipe Abril, coordinador zonal de Senescyt, cuenta que un equipo del organismo compila información sobre la realidad de las universidades y sus estudiantes, para adoptar las mejores decisiones.

¿Señor coordinador, cómo valora Senescyt al sistema de educación superior?

Con la Subsecretaría de Acceso Educación Superior, María Fernanda Maldonado, conversábamos sobre la necesidad de evaluar, en profundidad, cómo ha cambiado la política pública y compararla con los objetivos iniciales…bajo la crítica de varios sectores vinculados a la educación. Tenemos algunos datos, el comportamiento de los jóvenes en cuanto al acceso, pero también preocupaciones respecto al sistema meritocrático del examen.

El secretario de Senescyt ha planteado la posibilidad de incorporar el que los chicos no se jueguen el ingreso a la universidad con un solo examen, sino que se incluya también el rendimiento académico durante el bachillerato, para que sea más justo.

Pero también la nota de grado es un parámetro relativo: hay diferencias entre la educación urbana y rural, privada y pública, de la Sierra a la Costa.

¿Objetivos?

Determinar cómo lograr que el sistema sea más justo, que el acceso a la educación no sea solo de acceso, sino también de permanencia. No sacaremos mucho si un joven de los sectores poblacionales que postergados logra ingresar a la universidad, si es que no permanece en ella y se titula. Estas reflexiones tienen que ver con que los jóvenes de básica y bachillerato lleguen en condiciones más equilibradas.

¿Qué datos tienen respecto al acceso?

Estamos organizando la información. Hemos formado un grupo de análisis de la política pública en Senescyt, pero aspiramos que supere la educación superior y atienda a todo el sector educativo porque siempre las universidades tenemos inquietud de cómo recibimos a los jóvenes que llegan de los colegios.

Entonces se trata de cómo hacemos que los objetivos de mejorar la calidad, el acceso y la inclusión sean realmente cumplidos.

¿Desde cuando están en eso?

Estamos en esto las últimos dos semanas. Hay que abordarlo porque, si no, la política pública va por cualquier lado y no por los objetivos del país. La subsecretaría de acceso tiene personal ocupado en ordenar los documentos, organizar los datos para ponerlos a discusión.

También se analizará lo que ha ocurrido en otros países: qué han hecho y qué han logrado. Y, con esos datos, determinar a dónde se lleva la educación superior.

Pero no es solo el acceso, sino que abarca a toda la educación: primaria, secundaria y superior, pues esta es es fruto de todo lo anterior. La cuestión es que podamos sacar una reflexión de todo el dispositivo. Si hay que hacer ajustes los haremos y, si nos ratificamos que estamos en el camino recto, mejor…

¿Quién está a cargo de eso?

Este momento un equipo de cuatro personas para definir qué datos tenemos, qué información deberíamos procesar para discutir y qué información se busca. Ese es el camino, con el objetivo de que la educación superior contribuya al desarrollo personal de los seres humanos y también al social y económico del país….(BSG)-(I)

VICULADA

Profesiones

¿Verían qué orientación se da a las carreras universitarias porque en años no se han renovado?

Sí. Todo eso tiene que ver. Nos preguntamos: ¿estamos formando en la carreras que la sociedad necesita o en lo que la gente demanda porque cree que va a tener trabajo?; ¿hay suficientes profesionales de acuerdo a las necesidades de la población o estamos dejando de mirar otras ofertas académicas posibles que el Estado podría necesitar? (…)

¿Formarían mesas de diálogo para tomar decisiones?

Más que eso. Serían equipos de análisis. Esto no se va a superar si algunos se reúnen a tratar un tema por encima. Necesitamos analizar los datos como una investigación. (I)