Marcha por cambio climático en Azuay

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Uno de los principales problemas es la reforestación que se ha registrado por la agricultura.

El próximo 27 de septiembre, nueve colectivos se reunirán en Cuenca para marchar y presentar posibles soluciones para el cambio climático de la provincia del Azuay. Ese día, en el parque de la Madre se instalarán puestos de información para que la ciudadanía pueda acercarse y conocer más de lo que se podría hacer para frenar las afecciones al medio ambiente.

Entre los participantes estarán profesionales e investigadores, quienes a través de su experiencia buscarán que con las autoridades locales y provinciales se pueda crear una “agenda por la crisis climática” y un plan de restauración y reforestación ambiental.

“Queremos que toda la provincia sea parte de esta movilización. Debemos mostrar nuestra preocupación por el cambio climático y debemos también proponer soluciones”, explicó Ernesto Arbeláez, director ejecutivo y de conservación del Bioparque Amaru.

¿Qué sucede en el Azuay?

Para el biólogo y especialista en monitoreo de biodiversidad, Gustavo Morejón, el problema más grande que tienen los cantones del Azuay es la deforestación y la concentración del CO2 en las zonas en donde más se aglomeran los habitantes.

“La deforestación es por el sector agropecuario. Se extiende la frontera agrícola porque hay una demanda de artículos. Todos los cantones que producen alimentos necesitan más espacio”, dijo Morejón a diario El Mercurio.

El aumento de la población azuaya ha derivado, como en todas las provincias del país, en una mayor demanda de alimentos que deben ser sembrados y cosechados en zonas que no estaban destinadas para la agricultura.

“Nosotros tenemos el problema que en estribaciones de cordillera o en suelos que no son aptos para la agricultura y para la ganadería metemos el ganado y lo deforestamos. Cuando el suelo ya no sirve, lo abandonamos y buscamos otros espacios para seguir deforestando”, explicó el biólogo.

Ambiente político

Morejón cree que hay una mala planificación, tanto en la ciudadanía como en los municipios y gobiernos provinciales. En el caso de la función pública:

“La capacidad de reaccionar de la Prefectura o el Municipio es reducida por el ambiente político porque depende de factores externos como las industrias, la economía, pero para eso estamos los ciudadanos. No nos hagamos de la vista gorda. ¿Qué futuro les vamos a dejar a nuestros hijos?”, dijo Gustavo. (AWM)-(I)