Jóvenes y estudiantes lideran la huelga climática en París

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Miles de personas, la mayor parte jóvenes y estudiantes, lideraron la manifestación en París contra el cambio climático, el principal acto de una jornada por el clima que incluyó también protestas en otras ciudades y paros en algunas empresas.

A diferencia de la pasada jornada del 16 de marzo, en esta ocasión los sindicatos, los docentes y algunas empresas se han sumado a la movilización a pocos días de que comience en la sede de la ONU en Nueva York una cumbre sobre la desrregulación climática.

Está previsto que la manifestación parisiense se repita mañana, sábado, aunque esta vez de la mano del colectivo de los llamados “chalecos amarillos”, lo que ha despertado una gran inquietud de las autoridades.

La marcha del viernes estuvo dedicada esencialmente a los estudiantes, aunque sus organizaciones sindicales también apelaron a que vuelvan mañana a las calles.

En total, 56 organizaciones, asociaciones ecologistas y de defensa de los derechos humanos llamaron a manifestarse en Francia en las dos próximas jornadas.

El director de Greenpeace en Francia, Jean-François Julliard, destacó la importancia de presionar a los poderes públicos para que adopten políticas que detengan los efectos del calentamiento climático.

“Es fundamental mostrar que somos numerosos y que esta manifestación no sea la última, que sigamos la presión en los meses siguientes”, indicó.

Julliard indicó que los efectos del calentamiento climático “son ya patentes en algunos territorios” pero que “todavía no es tarde para limitar sus daños”.

El responsable ecologista se manifestó en París, en la principal del centenar de protestas convocadas en todo el país.

Muchos de los mensajes iban dirigidos al presidente francés, Emmanuel Macron, a quien algunos consideran que, pese a reclamarse como el gran defensor del acuerdo de París de 2015, no hace lo suficiente para evitar la contaminación.

Macron, que era ministro de Economía cuando se rubricó ese acuerdo auspiciado por su antecesor, François Hollande, se presenta en la escena internacional como el gran defensor de aquel pacto, lo que le ha valido algunas tensiones con su homólogo estadounidense, Donald Trump, que se salió del mismo.

El ambiente de la marcha parisiense fue festivo, con peticiones a actuar contra el calentamiento climático en numerosas pancartas, al tiempo que se corearon también lemas en ese mismo sentido.

Las autoridades alertaron, sin embargo, de posibles derivas en las protestas previstas para mañana, puesto que se juntarán con las de los “chalecos amarillos”, que en el pasado ya han derivado en actos violentos.

A través de las redes sociales, este grupo que viene manifestándose en el país cada sábado desde noviembre pasado, ha hecho llamamientos para reactivar su movimiento, que adolece en las últimas semanas de respaldo popular.

París volverá a ser el epicentro de la protesta y, para evitar que se repitan las imágenes de guerrilla urbana de diciembre pasado, la Prefectura ha previsto un importante dispositivo policial que alcanzará el despliegue de 5.000 agentes.

Junto a la huelga climática y las habituales reivindicaciones de los “chalecos amarillos”, a la manifestación de París también se sumarán diversos colectivos en protesta por la reforma de las pensiones que planea el Gobierno francés.

Numerosos puntos de la capital han sido vetados a la manifestación y en ellos se extremará la vigilancia, porque además la jornada coincide con un día de “puertas abiertas” con motivo del día del patrimonio.

Entre esos lugares cerrados a la protesta figuran los Campos Elíseos, la Asamblea Nacional, la sede del Gobierno, la Torre Eiffel, el Senado o la catedral de Notre Dame, cerrada aún al público y en pleno proceso de restauración tras el incendio que sufrió en abril pasado. EFE