Elecciones en Israel: los primeros datos apuntan a la necesidad de un gobierno de unidad

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EFE

Los resultados a pie de urna y las primeras declaraciones de representantes políticos apuntan a dos escenarios principales: un gobierno de unidad entre los dos principales partidos, el derechista Likud de Netayahu y el centro-derechista Azul y Blanco, de Beny Gantz, o una repetición de elecciones, señalan los analistas.

“Es muy probable un gobierno de unidad de centro o centroderecha porque Netanyahu no tiene una mayoría, pero tampoco la tiene Beny Gantz, así que vamos a tener algún tipo de acuerdo para compartir el poder”, dijo a Efe el veterano analista del diario Haaretz Anshel Pffefer en la sede de celebración del Likud, donde dos horas después de difundirse las encuestas a pie de urna reinaba el silencio.

En su opinión, “la gran pregunta es ahora si Netanyahu será parte del acuerdo (de gobierno de unidad), pero ni el Likud ni Azul y Blanco pueden tener el poder por sí mismos porque el sistema político israelí está muy dividido en ocho partidos diferentes que van de la extrema derecha a la extrema izquierda”.

Pffefer considera “difícil” que Netanyahu acceda a formar un gobierno de unidad con un acuerdo de rotación en la jefatura, “especialmente si él no es el primero (en gobernar)”, mientras que, si como marcan las encuestas a pie de urna Azul y Blanco tiene más escaños, Gantz tampoco aceptaría ser el segundo.

Otra cuestión es saber qué va a ocurrir dentro del Likud, “si Netanyahu anunciará primarias, si alguien se enfrentará a él. Pero ha dominado la política israelí tanto tiempo que es difícil de imaginar”, afirma.

Eylon Levy, analista del canal de televisión i24, cree que, “para que haya un gobierno de unidad, o Azul y Blanco accede a sentarse en un gobierno encabezado por el Likud de Netanyahu, a pesar de las acusaciones (de corrupción que pesan sobre este y pueden formalizarse en un mes) y a pesar de las promesas electorales, o el Likud se deshace de Netanyahu, lo que parece impensable”.

También podría ocurrir que “Netanyahu, de alguna manera, logre hacerse con una mayoría cuando salgan los resultados escrutados”, dice.

Para Levy, será muy importante la actuación del presidente, Reuvén Rivlin, ya que lo que ocurra “dependerá de quién obtenga la oportunidad de formar gobierno. Si se la dan a Netanyahu y fracasa, puede que ahí sea cuando el Likud trate de reemplazarle”.

Este analista considera que “no es imposible ir a una tercera elección” y afirma que ha contado al menos “15 posibles escenarios” y puede que ninguno sea el que ocurra finalmente.

“Esta es una situación sin precedentes en la política israelí, en la que nadie tiene la probabilidad de tener una mayoría que le recomiende para primer ministro, y ambos tienen la habilidad de bloquear al otro para formar gobierno”, asegura.

Raoul Wootliff, periodista del digital Times of Israel, afirma que, aunque todavía se desconocen los datos finales, ya se puede afirmar que “parece que será difícil para Netanyahu reclamar la victoria”.

“De acuerdo con todos los sondeos, no está superando a Azul y Blanco, podría estar por detrás, y todas las encuestas afirman que no tendría la posibilidad de formar una coalición sin ellos o sin Israel Nuestro Hogar (de Lieberman), algo que parece improbable en estos momentos”.

No va a haber celebraciones esta noche en el Likud, pronostica.

Él también cree que “podría formarse un gobierno de unidad, pero resulta muy difícil de creer que Netanyahu pueda estar de acuerdo con los términos de un gobierno con Azul y Blanco. Estos no apoyarían ninguna legislación que le salve de la acusación (por corrupción) y se sabe que eso es algo que él está buscando”, un socio de coalición que le dé inmunidad.

“Tampoco lo imagino aceptando un acuerdo que lo convierta en número dos, ni siquiera con un acuerdo de rotación (en la jefatura del gobierno) con Beny Gantz”, apunta Levy.

De su mismo medio, Raphael Ahern ve tres opciones: “o Azul y Blanco cede y se sienta en un gobierno de Netanyahu, o Lieberman cede y se sienta en un gobierno de Netanyahu con los partidos de derechas y religiosos, algo que ha dicho que no haría, o el Likud se libra de Netanyahu y entonces puedes tener un gobierno de unidad como quieren Gantz y Lieberman”.

El problema, añade “es cómo te libras de Netanyahu, ya que el Likud ha dicho que no lo hará. Pero si hay un bloqueo podrían hacerlo para evitar unas terceras elecciones”, un escenario que a ningún partido le gustaría provocar. EFE