Dos consultas, un mismo tema

Roberto Vivar Reinoso

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Si llegan a concretarse la iniciativa de los colectivos “comité por la institucionalización democrática” y “Ahora”, para desaparecer al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), los ecuatorianos nos veremos abocados a dos consultas sobre el mismo tema. Suponiendo que la una sea aprobada y la otra no, ¿qué haremos entonces?. El asunto se complica con el proyecto del Legislativo, que propone mantener la función de Transparencia, pero retirándole su capacidad de nombrar las autoridades de control. Será inútil enmienda constitucional si al cabo el soberano decide eliminarla.
Desperdicio además de recursos públicos, pues el Estado deberá reponer los gastos realizados por quienes buscan el referendo. Primero para recolectar 132.620 firmas de respaldo, que deben ser sometidas a revisión de expertos y costosos procesos técnicos. Quienes alguna ocasión realizamos esta tarea, conocemos que cada rúbrica cuesta aproximadamente un dólar, en personal, movilización, requerimientos de escritorio, papeleo. Vienen luego los comicios cuya inversión oscila entre los 40 y 50 millones.
En la crisis económica actual resulta un derroche injustificable, aún más sabiendo que no servirá mayormente, pues las designaciones que los numerales 9-10-11-12 del artículo 208 de la Carta Magna adjudican al CPCCS, pasarían a una Asamblea bicameral netamente partidista, donde mandan las mayorías coyunturales y de conveniencia como la actual.
Cada vez dudo más sobre la efectividad de los referendos, socializaciones, consultas previas. La última cuyo objetivo era refundar el Estado, no logra arreglar la supuesta desinstitucionalización provocada por el gobierno anterior. Al contrario es caótica la situación de las funciones públicas, lo cual crea desconfianza interna y externa en las mismas. (O)