Regresan los mismos

Nicanor Merchán Luco

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La semana pasada un operativo de las Fuerzas Armadas conjuntamente con miembros de la Agencia de Regulacion y Control Minero ARCOM en el sector de Cerro Negro del cantón Pucará cerró la explotación de la minería ilegal, la mina clausurada aseguraron que quedaba bajo el resguardo militar. En el lugar de Peñas de Mollepon se encontraron unas pequeñas cobachas en donde vivían los mineros. Los técnicos de la ARCOM indicaron que la boca mina tenía por lo menos unos 500 metros de longitud, la que era trabajada en la mañana, tarde y noche. Los militares encontraron que los mineros dormían junto al nitrato de amonio y la dinamita, los que eran utilizados para explotar las rocas.

Los miembros de la minería ilegal corrían diariamente múltiples peligros por las circunstancias de su trabajo y de su vivienda. Todos los moradores de Pucará saben que en Cerro Negro existe oro, por esto esperaban encontrar la veta para explotarla. A más del peligro que corrían los mineros ilegales se estaba haciendo un grave daño a la naturaleza por las características de irresponsabilidad del trabajo.

En la primera semana de agosto, igual ocurrió en el cantón Ponce Enríquez en donde la fuerza pública cerró más de 70 bocaminas, las que a la vuelta de un mes han regresado los mismos, es decir los mineros ilegales y los artesanales están jugando al “gato y al ratón”, se va la fuerza pública y en seguida vuelve esta clase de minería que hace espantoso daño al medio ambiente. Las perforaciones,los desechos de minas y las piscinas de relave acaban sin piedad con lo que encuentran en la naturaleza. Con esto se ha hecho el intento de eliminar a la minería ilegal, pero nada se ha conseguido. (O)