La fe le abrió las puertas del éxito a Jorge Romero quien emigró a EE.UU., a los dos años de edad

El músico, radicado en Nueva York, toca el piano para artistas como el bachatero Zacarías Ferreira.

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Jorge Romero (I), junto a dos de sus compañeros músicos, Joel y Luigy, previo a un concierto en los Estados Unidos.


PERSONAJE

En una de sus más recientes giras en Chicago, Jorge Romero tocando con el grupo Xtreme.

Por. Aída Zhingre Duque
azhingre@elmercurio.com.ec
El Mercurio-Cuenca
FOTOS: Cortesía

El United United Palace de Manhathan fue el escenario en el que el emigrante cuencano Jorge Fernando Romero Araujo, llegó a la cúspide de su sueño que persiguió después de asistir a un concierto del ahora desintegrado grupo Aventura y su vocalista Romeo Santos.
“Hace tiempo que fui a ver a Aventura en el United Palace en Manhathan, yo pensando wow cómo sería bueno tocar aquí. Gracias a Dios y la dedicación pude lograr eso con el artista Zacarías Ferreira, les comparto este vídeo, disfruten”, dice el talentoso joven, en su cuenta de Facebook, refiriéndose a su sueño cumplido.
Su trabajo como pianista del bachatero de República Dominicana Zacarías Ferreira inició en el año 2016, con él recorrió varios escenarios en los Estados Unidos; una de las más recientes fue en Atlantic City, el pasado 10 de enero, donde los temas más aplaudidos fueron “El Intruso” y “La Mejor de Todas”.
“Siempre estaba viendo a mi papá que cantaba y me gustó la música, luego todo empezó cuando fui a la iglesia, Celso y Marco los dos ecuatorianos crearon el grupo. Recuerdo que me dieron una pandereta, luego ya creciendo aprendí a tocar el piano, batería y otros instrumentos”, relató. Nunca ha ido a una escuela de música pero tiene una alta formación, su gran interés y dedicación hizo que tomara el conocimiento de cada músico de los que estaban con él y de aquellos que venían para conciertos con grupos de oración. “La primera canción que aprendí a tocar con el piano, con Celso que me guiaba en las notas, fue el granito de mostaza, luego observaba y aprendía de muchos”, recordó.
Cuando dejó Estados Unidos, Celso, guitarrista y vocalista del grupo Luz y Vida, Jorge decide lanzarse al mundo del canto, se autoguía con el piano, y él mismo se corrige las desafinaciones, así se convirtió en vocalista de Luz y Vida, rol que cumple hasta la actualidad, acompañado de su padre y más hermanos en Cristo.
Conocimientos
Tiene 32 años, tras 25 años en la música religiosa y 13 años en otros géneros musicales, dice sentirse satisfecho por los conocimientos adquiridos en notas, pero también los “tumbados” para el merengue. Su carrera en la música inició hace 13 años cuando los integrantes de la orquesta Generación Latina que era de ecuatorianos, de Ossining, lo escucharon tocar el piano y lo invitaron a sumarse a ellos. Tocaron en fiestas populares, bautizos, fiestas de quinceañeras, matrimonios y más.
Aparece en su vida el dominicano José Cordero, cantante de música cristiana, y dueño de un grupo de merengue y baladas e invitó a Jorge a ser parte de este trabajo. Después ya por el año 2005 vino el grupo bachatero Alcance.
“Gracias a Dios me ha ido todo bien, siempre agradecido con Dios. Siempre viajo por todas partes, esos lugares que desde pequeño los admiraba y soñaba con estar ahí, como lo que me pasó cuando fui a un concierto de Aventura con Romeo Santos”, comentó el músico.
Jorge Romero Araujo tiene una amplia trayectoria, ahora toca para 12 artistas. En sus años de recorrido ha sido pianista de artistas famosos como los bachateros Zacarías Ferreira, Hector Acosta (El Torito), Leslie’s Grace, de la orquesta Generación Latina, y de los grupos de bachata Alcance, Bachata Heightz y Xtreme. (I)

El gusto por la música es
una herencia de su padre

 Cuando tenía 7 años, daba sus primeros primeros pasos como pianista; a su lado derecho el guitarrista Celso Lima, en Ossining.

Era 1994, tenía siete años, iba con sus padres Dolores Araujo y Luis Romero a la iglesia Santa Teresita de Tarritown-Nueva York, su gusto por la música la heredó de su padre, él cantaba con pistas, y su madre lo alentaba a practicar el arte.
Los migrantes ecuatorianos Marco Montoya y Celso Lima el primero en el piano y el segundo en la guitarra, crearon un grupo de música que se convirtió en el Ministerio de Música Luz y Vida, que acompaña en los grupos de oración hasta la actualidad.
Vi su afición y le dije a Jorge, “tú puedes tocar las panderetas”, me di cuenta que tenía buen compás y oído, eso me gustó. Cuando al poco tiempo Marco regresó a Ecuador, le induje al niño a tocar el piano, le daba las notas con mi guitarra y él seguía, aprendió la canción “Si tuvieras fe como un granito de mostaza”, con un pequeño piano de juguete, recordó el guitarrista.
Su madre me dijo, ¿cree que sí tenga futuro en el piano”; que sí, fue mi respuesta, entonces le acompañé a comprar un piano que costó como 800 dólares, relató.
Al grupo se sumaron el padre de Jorge, Luis Romero, dos dominicanos, tres mujeres ecuatorianas y una cubana, “y así crecimos, para la gloria de Dios, convirtiéndose en ministerio de la música”, comentó. (I)

Hombre
de fe

 Jorge Romero, segundo desde la derecha, con algunos de los integrantes del grupo Xtreme.

Hyattsville Maryland, Washington, son solo algunos lugares estadounidenses recorridos; a inicios de este mes con el grupo Xtreme, Jorge tocó en Phoenix-Arizona y San Diego-California. Es un hombre de fe, dice que cada paso es solo porque Dios lo permite. Desde su ingreso a los siete años de edad, a pesar de su éxito en escenarios, se mantiene en el grupo Luz y Vida. Termina las presentaciones y giras, y se acerca a la iglesia para cumplir con su misión, como parte del ministerio de música. (I)

Preparación
en el estudio

El talentoso cuencano Jorge Romero, autopreparándose en su estido.

Su fe, que ha sido “como un granito de mostaza”, sumado a la gran dedicación y firmeza en sus metas, han llevado a Jorge Romero a escalar en el mundo artístico-musical, llegando a tocar para artistas de gran trayectoria, quienes lo han contratado luego de escucharlo. No ha sido fácil, incluso tuvo que hacer un paréntesis a sus estudios regulares de tecnología en sonido, para dedicarse de lleno a su autopreparación y a los ensayos. (I)

El Vado, su
lugar natal

Vista del tradicional y patrimonial barrio El Vado.

El popular barrio El Vado, uno de los más antiguos de Cuenca, ubicado en el Centro Histórico, es el lugar natal de Jorge Romero.
Con sus padres emigró a los dos años de edad, volvió a los seis años por unos días, de esto último apenas recuerda que su abuela lo llevaba a un mercado, y que salía a la calle a jugar con sus primas Verónica y Pamela Araujo; no conoce su lugar natal pero ama al Ecuador, a su cultura, y gastronomía. (I)

APOYO

“Con Dios adelante seguimos trabajando; mis padres me enseñaron siempre, que nunca olvide por quién estoy en esos escenarios, osea Mi Dios”.