A la cárcel por abusar de su hija

Jueces ratificaron la sentencia de 13 años y cuatro meses contra un padre de familia.

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La investigación del delito de abuso sexual fue dirigida por la Fiscalía del Azuay.

La Sala de Garantías Penales del Azuay ratificó la sentencia de 13 años y cuatro meses de prisión impuesta en primera instancia contra Carlos Andrés P., acusado de abuso sexual a su hija.

En octubre de 2017, mientras veían un video dirigido a menores de edad para la prevención de delitos sexuales, una mujer le dijo a su nieta –de 4 años– que no debe permitir que nadie la toque, incluso si es su papá. La niña contestó que precisamente su progenitor, Carlos Andrés P., le hacía eso.

En su testimonio, durante la audiencia de juicio, la abuela mencionó que su nieta estaba bajo su cuidado y que, desde agosto de 2016, por autorización de su hija –quien emigró del país– le permitía a la niña que visite a su papá, en su domicilio ubicado en San José de Balzay, en Cuenca.

En este inmueble, el ahora sentenciado aprovechaba el momento en que dormía con su hija para tocar sus partes íntimas. También lo hacía mientras iban en el vehículo.

Según la abuela, cuando regresaba a la casa, la niña le contaba que dormía con su papá, lo que la puso en alerta y la llevó a hacerle preguntas con respecto al comportamiento de este.

Además del testimonio anticipado de la niña, la Fiscalía sustentó la acusación con el testimonio del perito que entrevistó a la abuela y que efectuó el examen psicológico a la víctima, mismo que concluyó que la niña presentaba sintomatología de irritabilidad, falta de sueño, pesadillas y agresividad, como consecuencia del hecho.

Carlos Andrés P., fue sentenciado con base en el artículo 170 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), que tipifica el abuso sexual como: “la persona que, en contra de la voluntad de otra, ejecute sobre ella o la obligue a ejecutar sobre sí misma u otra persona, un acto de naturaleza sexual, sin que exista penetración o acceso carnal”. (KOQ)-(I)