Sylvester Stallone: “Me pegó tan fuerte que casi me para el corazón”

En una entrevista con el medio internacional Infobae, el actor habló de su carrera como actor y de su gran personaje Rocky.

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Para quienes no lo saben, en el libro original de Rambo, él muere al final. Incluso en la versión de Rocky del 2015, cuando nominaron al Oscar a Sylvester Stallone por “Creed” muchos aseguraban que no lo ganó porque… no murió. Pero esa es su gran virtud: cuando creemos que el cine sepulta sus personajes, él los revive. Y eso mismo pasa con la nueva versión de Rambo: “The Last Blood”, con un título que sugiere ser el último, pero nadie apostaría por ello. Lo cierto es que detrás de sus maduros 72 años, Stallone está más vivo que nunca.

¿Qué sería de Sylvester Stallone sin Rocky?

Rocky es un fenómeno moderno. En papel, la idea suena a fracaso garantizado. Esa es la realidad. Desde el hecho de tener un actor desconocido y un tema como el boxeo que no era tan popular en el cine… Habían hecho 300 películas de boxeo y te aseguro que 299 no habían funcionado. Y nuestra película la filmamos en 25 días. Fue todo muy rápido. El presupuesto ni siquiera llegó al millón de dólares. Pero la idea pasaba por mostrar a un hombre que vive totalmente asilado hasta que conoce una mujer y en cierto sentido vuelve a nacer. Rocky no es una película de boxeo. Y eso es lo que yo traté de mantener. Ese es solo su trabajo. Pudo haber sido un panadero, pudo haberse dedicado a arreglar bicicletas, pero el boxeo es una metáfora porque la vida es una lucha.

¿Y cómo fue que te decidiste a dirigir la segunda versión de Rocky?

– La verdad es que yo no lo quería hacer. Rocky había ganado como mejor película y el director ganó el Oscar. Pero cuando yo escribí Rocky II, al director no le gustó para nada. Me dijo “Es horrible”. Y cuando alguien sugirió que yo fuera el director, dije “Ok”. Ese fue el principio de todo

¿Tu pelea de box favorita de todas las producciones de Rocky?

– “Rocky IV”. Quise que fuera superhumano. Y cuando vi a Doplh Lundgren, lo odié. Pero cuando me pregunté por qué lo odiaba tanto, me di cuenta de que era perfecto para el rol del peor oponente. Y ensayamos durante meses y meses. La pelea que viste la filmamos en dos días. Para darte una idea, la pelea de “Creed” nos llevó un mes. Esta vez nos tomó solo dos días por todo lo que habíamos ensayado. Pero yo también terminé cuatro días en el hospital. Me pegó tan fuerte que casi me para el corazón.

En otra entrevista llegaste a decir que entre 1985 y 1995 trabajaste casi en ‘piloto automático’ cuando filmaste películas como “Cobra”, “Tango & Cash” o “Cliffhanger” y “Demolition Man”, sin buscar demasiados riesgos en el cine…

– Como actor, es cierto, yo había puesto el control automático y no puedo culpar a nadie pero era la década de los 80 y los 90, donde solo se llenaban puntos suspensivos, agendando trabajos de cine a veces dos años por adelantado

¿Estás arrepentido?

– Y sí, me arrepiento bastante. No me puedo escapar, tengo que sentarme a verlas. No las puedo apagar. Mis hijas me preguntan “¿Por qué hiciste esa mierda?”. Y yo les digo “¿Cómo crees que pagué tus estudios? Cállate”. (E)