La minería ilegal afecta a Pucará

Ayer hubo operativo para detener la extracción de material pétreo en “Peñas de Mollepón”

2024
En el campamento ilegal se encontró una bocamina, con la cual se pretendía llegar hasta la veta para extraer el oro. Foto: Andrés Vladimir Mazza

Y, ahora, en qué voy a trabajar. Dígame usted”, dice un joven fornido, que desde hace un par de días está en el campamento. Mientras el hombre habla cada vez más fuerte, los militares están inspeccionando dos casetas precarias. Adentro de ellas hay colchones, cobijas gruesas, una cocina pequeña y varios artículos de primera necesidad, y, sobre todo, comida.

Según los trabajadores estamos en “Peñas de Mollepón”, en donde se ha emplazado un campamento minero ilegal. Abajo se extiende el Cerro Negro, una comunidad pequeñita de Pucará. Acá llegamos a través de las Fuerzas Armadas y de la Agencia de Regulación y Control Minero (ARCOM), quienes desde hace dos meses saben que en Pucará están trabajando mineros ilegales.

Varias herramientas decomisó ARCOM y Fuerzas Armadas. Foto: Andrés Vladimir Mazza

Para las instituciones públicas puede ser un tema reciente en la zona, sin embargo, para los que viven en Cerro Negro y en el centro cantonal de Pucará no lo es. Los jóvenes y los adultos saben que en las montañas que los rodean a diario se está extrayendo material para buscar oro. Y ante la necesidad y falta de trabajo buscan a los representantes de los campamentos para pedirles un lugar en él, como es el caso de Patricio, un joven de 18 años.

Yo trabajaba en Ponce Enríquez pero veía a mi familia cada dos meses, entonces me vine acá a pedir trabajo y me dieron”, dice Patricio. Según él, ganaba 1.500 dólares mensuales, trabajaba ocho horas diarias, de lunes a sábado.

Según las personas que estaban en el campamento, la falta de trabajo es latente, por lo que han optado por trabajar en la minería. Foto: Andrés Vladimir Mazza

Pero los técnicos de ARCOM difieren con el horario de trabajo, porque dentro del campamento que ellos están recorriendo para clausurarlo encontraron una bocamina de por lo menos 500 metros de longitud.

Para cavar tanto deben haber estado mañana y noche. Nosotros solo permitimos que los trabajadores puedan estar hasta seis horas diarias en el túnel, pero ellos estaban mucho más”, dice Santiago Yandún, coordinador de ARCOM.

La bocamina encontrada tenía, por lo menos, 500 metros de longitud. Foto: Andrés Vladimir Mazza

Estar expuestos al peligro de sobrepasar el tiempo permitido dentro de la bocamina es uno de los tantos riesgos que toman los trabajadores de las mineras ilegales para ganar dinero. También se arriesgan, como se pudo evidenciar ayer, que los mineros ilegales de Pucará dormían junto al nitrato de amonio, un material que se junta con la dinamita para explotar la roca y llegar hasta la veta, en donde yace el oro.

La gente no sabe el peligro que corre. No se toman las debidas precauciones. Aquí podrían morir y nadie se haría responsable porque son ilegales. Además, el daño que le están haciendo a la naturaleza es bárbaro”, dice el encargado del operativo y miembro del departamento de inteligencia de las Fuerzas Armadas.

Lo que dice la persona a cargo del operación es verdad: no hay quién se responsabilice de los campamentos. Ayer, cuando los militares ingresaron hasta el cerro solo encontraron a siete hombres, quienes estaban sin hacer nada, porque saben que si los ven tocando las máquinas o la dinamita estarían infraganti. Los investigadores pidieron nombres, y aunque nombraron a un par no es suficiente.

Los trabajadores en Pucará se estaban arriesgando al dormir junto al nitrato de amonio, un material que se junta con la dinamita para explotar la roca. Foto: Andrés Vladimir Mazza

Por acá viene una persona una vez al día pero no se queda. Ve que todo esté en orden y luego de va”, dice uno de los trabajadores mientras ordena las cosas que reposaban en las casetas. Sabe que, por lo pronto, se ha quedado sin trabajo y que deberá subirse en su moto (medio de transporte masivo en esa zona por sus pendientes) para regresar a su casa, en donde probablemente le contará a su familia lo que sucedió ayer. PUCARÁ.- (AWM)-(I)