Proceso educativo

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Se afirma que el profesor enseña hoy lo que aprendió ayer para que los alumnos hagan frente a problemas que ocurrirán mañana. Podría interpretarse como una falta de actualización en la docencia, pero no cabe olvidar que educar no se limita a informar, sino ante todo desarrollar la capacidad a las personas para hacer frente a problemas que, dada nuestra condición temporalizada, surgen a medida que avanza el tiempo. Nuestra creatividad nos diferencia de los demás integrantes del reino animal y la educación contribuye a afinar esta capacidad para enfrentar nuevas situaciones; la educación es ante todo un proceso que cambia con el tiempo partiendo de condiciones actuales que han superado el pasado.
La tecnología cambia con el tiempo y en algunos casos estos cambios tienen impactos más intensos en la vida. El desarrollo de la informática que arrancó en un pasado cercano, ha dado lugar a transformaciones que con rapidez se han generalizado en la vida humana. Las computadoras y sus variaciones múltiples han dejado de ser extraños aparatos manejados por unos pocos “sabios”, para convertirse en artefactos accesibles a todos, al margen de las condiciones económicas y sociales. Si se considera un instrumento, los docentes no pueden prescindir de su correcto uso y tratar de que los estudiantes saquen el mayor provecho posible de ellos.
La facilidad de estos instrumentos para agilitar información y solucionar problemas tiene efectos positivos, pero también negativos como restar importancia a la reflexión ante situaciones que la cambiante vida plantea. “para qué perder el tiempo reflexionando si la maquinita me puede resolver todo” es una tendencia que se generaliza con rapidez. Se habla de la inteligencia artificial en la que las máquinas resolverán todo poniendo en segundo plano el papel del ser humano. Lo que cabe es, mediante la educación, crear conciencia de que siempre surgirán nuevos problemas que van más allá del poder d las máquinas y que la necesidad de reflexionar siempre estará presente.