86 años del Hogar “Cristo Rey”

Hoy festejan con eucaristía, comida, música y más

618
Hogar Cristo Rey
Sor Raquel Fernández, superiora del Asilo, muestras las manualidades listas para la venta de hoy. ACR

Para el ingreso de la ciudadanía en general, a las 09:00 de hoy por la calle Sangurima se abrirán las puertas del Hogar “Cristo Rey” conocido como Asilo de Ancianos, institución que este domingo festeja 86 años de creación en Cuenca.
Está al frente de esta casa la Congregación Religiosa “Hermanitas de los Ancianos Desamparados” que hoy acoge a 151 adultos mayores, hombres y mujeres.
“La mayor parte de abuelitos son gente sin familia o familias de muy bajos recursos; es una pena que alrededor tengamos tantas necesidades, nos han traido acá personas que están totalmente abandonadas, sus familias han emigrado y ellos se han quedado atrás. También tenemos gente enferma que en sus casas les resulta difícil atenderlos”, expresa la superiora Sor Raquel Fernández.
Por eso para el Asilo es fundamental el apoyo económico del Ministerio de Inclusión Económica y Social y el Municipio; pero requieren más porque no solo es alimentos diarios, pago a 79 empleados, sino medicinas y reparación del edificio que está deteriorándose.
Hoy en el programa, que inicia con una misa, luego danzas, música, exposición y venta de manualidades, plantas, platos típicos…realizarán la rifa de una moto, una refrigeradora, una televisión y varios premios. Los fondos recaudados con la venta de los boletos, además de servir para pagar una parte de sueldos, será para el mantenimiento del edificio.

“Berrinches”

Testimonio de una voluntaria: el reloj aún no marca las 06:00 de un domingo cualquiera y al interior de Cristo Rey el movimiento es intenso; enfermeras, auxiliares, personal de limpieza y algunos voluntarios van de un lado al otro, a una prisa increíble.
En los dormitorios de los “abuelitos”, un grupo se encarga de despertarlos –uno por uno- los toman de la mano hasta que se incorporen para trasladarlos al baño para asearlos, en varios casos los llevan en sus sillas de ruedas y, en otros del brazo y a paso lento.
El baño es todo un ritual, cada ancianito sentado en una silla plástica acoplada para ducha es aseado con agua caliente de cabeza a pies por una cuidadora; el proceso no es del todo fácil, las funcionarias se ingenian modos, incluso cantando, para hacer agradable el momento y que los abuelitos colaboren y se dejan bañar sin hacer “berrinches”.
Otra persona los espera para secarlos con la toalla y adjunto su paquete de ropa sobre el armario, en el cual la víspera el equipo de lavandería lo colocó con su nombre respectivo. Ya bien peinados, son llevados al comedor.
Ahí los espera una religiosa para darles agüita caliente y pan, es un aperitivo para ir a misa de 07:00 en la capilla cercana y retornar a las 08:00 para el desayuno. (ACR)-(I)

Historia de la fundación

En enero de 1872, el sacerdote español Saturnino López Novoa (1830-1905) recibió en su casa a Antonia, una anciana enferma abandonada. Pese a todos los cuidados, ella murió el 7 de abril.
El 27 de enero de 1873, para acoger a los ancianos pobres el sacerdote fundó la congregación religiosa “Hermanitas de los Ancianos Desamparados”, cuya primera superiora general fue Santa Teresa Jornet.
La apertura de casas fue sucediéndose rápidamente, primero en España…en diciembre de 1885 salieron las diez primeras religiosas para fundar una casa en Cuba.
Hasta 1890 ya abrieron 70 casas con 600 hermanas que recibieron a 3.000 ancianos; luego eran 210 casas con 26.000 ancianos. Y siguió creciendo la Congregación, hoy está en: Ecuador, México, Guatemala, El Salvador, Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, Brasil, Chile, Argentina, Portugal, España, Italia, Alemania, Mozambique y Filipinas.
En Ecuador en: Cuenca, Quito, Guayaquil, Macas y Chimborazo. (I)

DATO

El Asilo en Cuenca ocupa una manzana hacia las calles Gaspar Sangurima, Juan Montalvo, Vega Muños y Estévez de Toral