Las triatletas azuayas están a tono con la tecnología antes del Mundial de Suiza

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Uno de los polos de entrenamientos de las triatletas azuayas Paula Vega y Josseline Yuqui es el estadio Alejandro Serrano Aguilar. BST

Después de ocho años Ecuador volverá a tener presencia en un Campeonato Mundial Juvenil de Triatlón. El 30 de agosto, en Lausana, Suiza, competirán las azuayas Paula Vega, Josseline Yuqui y el guayaquileño Gabriel Terán.

Los tres ganaron el derecho de representar al país en el Panamericano de Monterrey, México, en julio pasado. La última participación de un equipo nacional juvenil fue en el Mundial de Beijing 2011 con la cuencana Cristina Fárez (+) y la pichinchana Valeria Piedra.

El profesor Ángel Matute está satisfecho con los resultados alcanzados durante las cuatro y hasta cinco jornadas de entrenamiento diarias aprovechando el periodo vacacional. Los competidores desafiarán 750 metros de natación, 20 km de ciclismo y 5 km de carrera a pie.

El lunes 26 de agosto viajarán a Europa. Primero tomarán un vuelo directo de casi 12 horas a España y de allí les tomará tres horas más para llegar a Suiza. De inmediato reconocerán el terreno de la competencia.

Según Matute, el circuito de ciclismo es de 5 km con dos pendientes pronunciadas de 1 km cada una. Para que se adapten a esas condiciones, en Cuenca trabajaron repeticiones en pendientes casi similares por los sectores del CRS de Turi, en la vía Azogues y en el cementerio Santa Ana.

La tecnología también fue importante en la preparación. Matute asegura que los deportistas respondieron muy bien en la medición del CPK (nivel de cansancio muscular). También está tranquilo con los resultados antropométricos de sus dirigidos. “Yo me manejo con un porcentaje de grasa entre 7 a 8 % en varones y de 8 a 10 % en mujeres. En la masa muscular hablamos de un 50 a 52 % con el que soportarían cualquier trabajo intenso”.

Matute precisa que si un deportista no tiene una buena masa muscular está propenso a lesionarse. “Cuando se llega al trabajo específico, cuando estamos cerca de una competencia, apretamos duro como hoy que trabajamos repeticiones de 200 y 400 (metros) a 16-17 (segundos) cada 100, es duro y cuando no tienen una buena masa muscular es fácil lesionarse”.

Distracciones favoritas

“Para mi es una satisfacción enorme irme a otro continente y representar a mi país”, dice Paula Vega, de 17 años, tras señalar que ha mejorado bastante en ciclismo y carrera a pie. La estudiante de la Unidad Educativa Técnico Salesiano asegura que conoce sólo al 50 % de sus rivales ya que la organización incluyó también a deportistas del año 2000.

Para que los días previos a la competencia no se vuelvan estresantes, Paula señala que en el poco tiempo que le queda después de los entrenamientos procura jugar con su hermano menor o ayudar a su papá en las actividades de sastrería.

Josseline es su mejor amiga. Ella también está emocionada por competir en un Mundial. “He tratado de mejorar en las tres disciplinas pero más en la natación”. Están conscientes que estar entre las mejores del mundo implica gran responsabilidad, sin embargo, en su caso para evitar cualquier tipo de presión trata de distraerse con su hermanita de 10 meses o también se da un tiempo para leer libros de ciencia ficción o romance. La última obra que leyó fue la Casa de Papel. (BST)-(D)