La santidad de santos

CON SABOR A MORALEJA Bridget Gibbs Andrade

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Odebrecht instituyó una contabilidad sórdida para financiar a candidatos que, una vez electos, devolvían sus favores con ingentes contrataciones de obra pública. Su presencia está comprobada en procesos electorales en varios países de la región. Nosotros no podíamos quedarnos rezagados… Como fruto de este “respaldo” económico, varios presidentes están detenidos o están siendo investigados. Uno de los más “santos”, pensó que se había librado de las investigaciones hasta que, este martes 13, el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Colombia abrió una indagación preliminar ejecutada por la Fiscalía por la presunta infracción a la financiación de la campaña presidencial de 2014, de Juan Manuel Santos.
La capacidad del expresidente para despistar a la opinión pública silenciando este hecho y ocultando documentación de los ingresos para su campaña electoral, ha sido sorprendente. Son por demás conocidas las fotos de directivos de la empresa brasileña en el avión presidencial. Una periodista reconocida publicó la semana pasada unas transcripciones de conversaciones entre el tesorero y la auditora del “santo”. En ellas se revela que las cajas con las cuentas sórdidas fueron removidas del lugar en donde estaban custodiadas y devueltas al palacio presidencial en mayo de 2017, cuando la Fiscalía empezó a mostrar interés en este caso. Mientras tanto, el tesorero fue condenado a cinco años de prisión.
Este hecho recuerda la financiación a la presidencia de Ernesto Samper por el narcotráfico en 1994. Él terminó aceptando que recursos ilícitos pudieron haber llegado a su campaña, pero aseguró que había sido sin su conocimiento. Algo así como lo dicho por el licenciado cuando le preguntaron si hubo aportes irregulares en la suya: “Si los hubo, fue sin mi consentimiento y sin mi conocimiento”. Tal parece que ambos fueron a la misma escuela y se aprendieron la misma lección…
La exministra de comercio y alta funcionaria de la empresa petrolera noruega Statoil, pactó con Santos la participación de su país en la explotación de yacimientos petrolíferos en Colombia. De ahí, el “privilegio” de haber sido compensado con el Nobel de la Paz. Una paz pactada con asesinos que hoy se sientan en una curul, en lugar de una prisión.
Y así, como este “santo”, hay muchos más en la región… (O)