La fe como excusa para el retorno a Quingeo

Para los creyentes, el Señor de los Milagros debe ser celebrado cada año por los deseos cumplidos.

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La estatua del Señor de los Milagros llegó a Quingeo el siglo pasado. Detrás de él hay varias historias de su origen.

Las historias sobre cómo llegó el Señor de los Milagros a Quingeo son varias, pero la que más que se repite es la que sucedió en el siglo pasado: un grupo de personas, en mula, se dirigía hacia Loja, en donde debían entregar una escultura de Jesucristo en la cruz, que según se dice había sido tallada por el cuencano Miguel Vélez.

En el trayecto, de pronto, tuvieron que detenerse en Quingeo por alguna razón. Cuando intentaron reanudar la marcha, la escultura se había vuelto pesada, que para los viajantes había sido imposible levantarla. Lo intentaron una y otra vez, pero no hubo resultados positivos, por lo que unos dicen que la escultura fue comprada por los habitantes y otros, en cambio, dijeron que los viajantes se enojaron y abandonaron al Jesucristo a la suerte de Quingeo.

En fin, desde entonces, la escultura se quedó en Quingeo, en donde la llamaron el Señor de los Milagros, ya que los habitantes que se la encomendaron fueron bendecidos con todo tipo de pedidos. Y ellos mismos, tras lo recibido, decidieron que septiembre sea el mes de la celebración a la escultura.

La fe como retorno

Para Carlos Morales, quien nació en Quingeo y se quedó en su parroquia hasta los 13 años de edad, la fiesta en honor al Señor de los Milagros ha provocado que la gente que en primera instancia emigró hacia las capitales de Ecuador para buscar fuentes de trabajo, y la gente que salió del país para cumplir el “sueño americano”, retorne para ser parte de la celebración.

La fe, como excusa para el retorno, ha aumentado en los últimos cuatro años, sobre todo por la organización de una caminata que dura cinco horas, en la cual, los creyentes cargan una estatua que representa al Señor de los Milagros (la estatua original dejó de ser utilizada por su desgaste físico).

Los migrantes, para agradecer por los milagros cumplidos, suelen regresar a Quingeo y ser parte de las festividades y de la caminata que fue creada por un grupo de priostes hace cuatro años, y que hasta la fecha perdura.

“La gente viene para ser parte de la caminata, que es un espacio de reencuentro. Gente que ha salido de tantos lados ha vuelto. El año anterior 500 personas participaron y para este año vamos a tener más porque ya solo con el hecho de que estemos con vida, es una manera de agradecer”, dijo Ruth Vidal, prioste y organizadora de la caminata.

Fiestas de septiembre

Para el 7 de septiembre se tiene previsto la realización de la caminata que iniciará a las 05:30, en la iglesia Santísimo Sacramento (Chilcapamba). Los participantes deberán cruzar San Miguel del Valle, San Antonio de Malhuay, Pucacruz, Conferencia, y Cochapamba para llegar hasta Quingeo. Un día antes de ello se realizará una velada.

Mientras que, entre el 11 y 14 de septiembre, en el centro de Quingeo se realizarán varias actividades, entre ellas la presentación de músicos, quema de castillos, festivales gastronómicos y misas, todo ello para recordar al Señor de los Milagros. A más de eso habrá otras actividades para celebrar un año más de parroquialización de Quingeo, las mismas que se darán a conocer la próxima semana por la junta parroquial. (AWM)-(I)