Yuri defiende a las mujeres: “Levantemos la voz sin hacer daño a nadie”

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Yuri sabe que es una mujer aguerrida que ha puesto voz a canciones de desamor que se han convertido en clásicos de la música mexicana, pero a la intérprete no le gusta usar el término “feminista” para definirse y prefiere decir que es una mujer “pacificadora”.

“No soy feminista. Tenemos el mismo lugar hombre y mujer, sólo que tenemos funciones distintas”, dijo a Infobae México en una entrevista con motivo del lanzamiento del video de “Una mentira más”, el sencillo que cantó junto a Natalia Jiménez.

“Soy de ese tipo de mujeres que alza la voz sin hacer daño a nadie. No me voy a quedar callada, tiene que haber reglas que nos defiendan. Si un hombre golpea o viola cómo va a estar en la calle, pero no hago justicia propia. Si hay que levantar la voz, levantemos la voz sin hacer daño a nadie, no ganamos nada siendo agresivas”.

La propia Yuri se encargó de dirigir el material, grabado en la Hacienda Tekik de Regil en Mérida, y que se estrena mañana.

En cuanto leyó la composición de José Luis, de Río Roma, supo que la canción era para ella, pues aunque le gusta el romanticismo, sabe que a la par del amor existe el desamor y por eso pensó que sería buena idea interpretar un tema que habla sobre el engaño.

Además se dio la oportunidad de cantar junto a Natalia Jiménez, una mujer que “canta divino, canta fuerte” y con la que siente que tiene muchas cosas en común.

Yuri consideró que el tema también era un buen motivo para “decirle a la mujer ya estuvo bueno que te minimices y que sigas en una relación que nada más es perder tiempo”.

“No me gusta el divorcio, pero creo que a veces es necesario. La vida es tan corta como para que un hombre te la venga a desgraciar. Es mejor estar sola, feliz, libre, sintiéndote linda”.

Experiencia personal

En el video de la canción mostró una historia en la cual la esposa y la amante terminan uniéndose para abandonar al hombre que las engañó y, aunque ya ha hablado del tema en otras ocasiones, Yuri recordó que vivió una situación similar hace años, cuando le quitó el marido a una amiga con la que aún conserva una relación.

“No tengo la idea de la típica amante ni de la esposa. La experiencia que yo viví al ser la otra no es bonito. No me enorgullezco, al contrario, creo que fue una etapa muy difícil, pero sí pienso que al estar en diferentes posiciones la esposa o la otra, tienes que tomar decisiones en tu vida: si quieres estar siempre escondida o siempre quieres ser engañada”. (E)