Ilegales de Shincata

Nicanor Merchán Luco

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Recientemente la Agencia de Regulación y Control Minero ARCOM, con miembros de la Tercera División del Ejército Tarqui de Cuenca, interrumpieron y frenaron los trabajos de la minería ilegal en los páramos y bosque protector en Shincata en el cantón Nabón, allí encontraron apenas unas 30 personas trabajando con retroexcavadoras, sin embargo el operativo se cumplió y se pudo suspender esta actividad ilegal. El ARCOM y miembros del Ministerio del Ambiente encontraron una clara, visible y grave contaminación, había cambiado el color de la tierra, el agua estaba afectada y las piscinas de relave desfogaban directamente hacia el río.

La minería ilegal con algunos que se llamaban legales habían contaminado el páramo, el bosque y los ríos con las piscinas de relave, las que según pudieron identificar los mineros la habían contaminado utilizando mercurio, es decir el grave daño ambiental estuvo a la simple vista de los inteventores. En suma, los páramos del Shincata se habían destruido ante vista y paciencia de las autoridades de Nabón.

Se informó que los mineros del Shincata no tienen permiso alguno y que los informantes escondidos avisaron a los mineros para que abandonen el lugar. El gobierno con esta intervención tanto en la Ponce Enríquez como en Nabón quiere darse un baño de popularidad, mostrar a la sociedad que está “limpiando” en esta provincia la minería ilegal. Ahora la pregunta es evidente, si aquí en estos lugares existe oro a quién los va a entregar o va a mantener estos lugares libres de minería. Qué va hacer con tantos túneles excavados, los va a cerrar, va existir remediación ambiental o solamente se “correrá una cortina de humo” para que luego vuelvan los mismos a depredar estos sitios con mayor voracidad. (O)