Alejandro Serrano Aguilar, una vida presente

José Vega Delgado

244

El título de la autobiografía de Julián Marías, se aplica bien al periplo existencial del doctor e ingeniero, a quien nos cumple homenajear en su obituario: Una vida no sólo presente, sino siempre presente, aun más allá de su fallecimiento.

Hombre abierto como pocos, a los cuatro puntos cardinales: el Norte de la Academia, el Sur de la Política, el Este del Deporte, el Oeste de la Administración pública y privada.

Conocí a SERRANO AGUILAR en su faceta de intelectual y profesor universitario: catedrático de Literaturas Clásicas, de Historia y Filosofía de las Ciencias, de Lógica y Filosofía del Lenguaje… Decano por tres períodos consecutivos (1964-1970) en la Facultad de Filosofía y Letras – que él la amplió, además, a Ciencias de la Educación-, en la Universidad de Cuenca. Cuando el Decano era elegido por la Corporación o Junta de Facultad, mas no designado o cambiado a dedo  por el rector de turno, con claros fines electorales, como le permiten actualmente las leyes del Correato.

Por un quinquenio (1970- 1975), SERRANO  se desempeñó como Alcalde de Cuenca; luego, Secretario General de las Municipalidades Iberoamericanas, con Sede en Madrid, España. A su retornó, se vinculó con la Universidad del Azuay (UDA), en calidad de Director Departamental (IERSE), y profesor de la Facultad de Derecho.

Socio fundador de EL DEPORTIVO CUENCA, en la década de los 70 del pasado siglo; y, a la caída de Lucio Gutiérrez, fue elegido por el Congreso de la Nación Vicepresidente, cuando Alfredo Palacios ascendió a la Presidencia del Ecuador.

Integró otros cuerpos sociales colegiados, tales como el Núcleo de SOLCA, la Alianza Francesa de Cuenca, el Directorio del entonces Banco del Azuay, etc. Falleció a los 86 años de su edad; Paz en su tumba. (O)