Sevilla de oro busca el progreso a pesar de las limitaciones

La migración y la falta de recursos económicos ha afectado al cantón

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Hace 27 años, Sevilla de Oro dejó de ser parroquia para convertirse en un cantón. Foto: Andrés V. Mazza

Por Andrés V. Mazza

Casas sin terminar, pocos habitantes por la migración y el silencio que es solo interrumpido por los vehículos pesados que se dirigen hacia el Oriente ecuatoriano, son algunas de las características de Sevilla de Oro, que el 10 de agosto cumplió 27 años de cantonización. Antes de ello era una parroquia más de Paute.

El porqué del cambio se debió, como en el resto de cantones jóvenes, a la búsqueda de la independencia política y al acceso de recursos para contar con obras. La religión, como no podía ser de otra manera, también tuvo que ver: cuando Sevilla de Oro era una parroquia, los religiosos dependían del cura de El Pan, cantón que está frente al pueblo sevillano.

Martha Robles, quien ha vivido desde siempre en Sevilla de Oro, recuerda que el cura llegaba cada ocho días, pero cuando en 1992 dejaron de ser la parroquia cercana al Oriente, tuvieron su propio cura, y para los feligreses fue una fiesta.

Pero así como hubo celebración por la cantonización, también vinieron los pedidos que no han podido ser cumplidos a lo largo del tiempo, en primera instancia por los pocos recursos económicos, y en segunda instancia, porque la población empezó a emigrar hacia las ciudades, en donde encontraron un lugar para prosperar.

“El sevillano no confía en su tierra, y los recursos que llegan hasta acá son sacados de aquí para invertir en las grandes ciudades. El pueblo ha abandonado por la falta de oportunidades, por lo menos en la cabecera cantonal”, dice Rolando Calle, alcalde de Sevilla de Oro.

Solo quienes ya tienen sus años han decidido quedarse en Sevilla de Oro para dedicarse a la ganadería, y hay poquísimos casos de personas dedicadas a la agricultura. Ahora, en época de vacaciones, se ve a unos cuantos jóvenes por la cabecera cantonal, de allí, por lo general, los jóvenes viajan para estudiar, y en ese trayecto deciden hacer su vida en otro sitio.

Turismo

Si hay debilidades, de la misma manera hay fortalezas. En el caso de Sevilla de Oro, al igual que el resto de cantones del Azuay, su geografía le permite ser una zona turística. Poco a poco, los que se han atrevido a buscar un motivo para quedarse en Sevilla, han optado por ofrecer un espacio lúdico y de paz; este último muy buscado por quienes soportan la rutina diaria de las urbes.

Aun así, falta mucho por hacer, y dos o tres lugares destinados para el turismo no son suficientes para los propios habitantes.

Sevilla de Oro cuenta con atractivos turísticos, como la laguna de Rayoloma, la misma que está sobre los 3.050 metros.

“Yo no cambiaría Sevilla de Oro por nada. Somos gente humilde. Es un lugar silencioso. Y a pesar de todo nos mantenemos de pie. Usted puede quedarse a dormir en el parque, que nada le pasa. Amanece sano y bueno. Eso no vamos a comparar con la ciudad, en donde pasa de todo. Sí falta cosas, pero no le cambio por nada a mi cantón”, dice Raquel Robles mientras por fin puede tomar el sol que había estado escondido toda la semana en Sevilla de Oro.

Fiestas en Sevilla de Oro

Hoy y mañana habrá varias actividades para celebrar los 27 años de cantonización de Sevilla de Oro: para este sábado se tiene planificado la realización de una feria agropecuaria, artesanal y gastronómica. A más de ello, a las 10:30 se llevará a cabo una carrera atlética, mientras que a las 13:00 habrá una competencia de coches de madera.

Para el domingo se tiene planificado la realización del tradicional desfile cívico, en el cual participarán funcionarios de algunos municipios cantonales, estudiantes, personajes del cantón, entre otras personas. En la tarde, a las 14:00, arrancará el rally cross Sevilla de Oro 2019, y en la noche se quemará un castillo y habrá un baile popular, con la participación de artistas musicales. (I)