Los comerciantes expresan preocupación por los robos en locales del Centro Histórico

Desconocidos forzaron candado de puerta y luego rompieron pared de madera para delinquir.

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Las vitrinas que contenían joyas quedaron vacías, en un local ubicado entre las calles Mariscal La Mar y Benigno Malo, Centro Histórico.

Delincuentes robaron dinero y mercadería de una joyería ubicada entre las calles Mariscal La Mar y Benigno Malo, en pleno Centro Histórico de Cuenca. De acuerdo con el afectado, el perjuicio bordea los 4.000 dólares. El delito fue cometido la noche del pasado jueves.

El propietario descubrió el robo la mañana de ayer, alrededor de las 08:00, cuando llegó para abrir su local. Todo estaba alborotado, mientras que las vitrinas donde guardaba las joyas quedaron vacías.

Los delincuentes habían forzado los candados de la puerta de un local comercial contigüo, para luego romper una pared de madera y por un pequeño orificio ingresar hasta la joyería. Saquearon los estantes que contenían aretes, cadenas y anillos de plata y oro.

Delincuentes realizaron un agujero en una pared de madera para ingresar y robar en joyería.

Guillermo Durazno, propietario perjudicado, contó que el caso fue puesto en conocimiento de la Policía Nacional. Considera que los delincuentes actuaron con mucha rapidez porque algunas joyas no fueron sustraídas.

El local no cuenta con alarma; mientras que una cámara de vigilancia que no estaba en funcionamiento fue golpeada con una escoba por los autores del robo.

Los comerciantes señalan que la tarde del pasado miércoles un delincuente, para apoderarse de dinero, amedrentó con un arma de fuego a dos personas que atendían un local de multipagos, ubicado a pocos metros de la joyería recientemente robada.

Las cámaras de seguridad del local de multipagos captaron cuando el delincuente que utilizaba un pasamontañas ingresó y rápidamente se acercó hacia las ventanillas para apuntar con un arma de fuego a las administradoras y exigir el dinero. El autor llevaba una funda de color verde para que allí sean colocados los billetes; luego de perpetrar el delito huyó con rumbo desconocido, por las calles céntricas.

El ilícito fue comunicado a la Policía Nacional y los uniformados acudieron al sitio.

Una de las afectadas por el asalto relató que el delincuente es de textura delgada y que a ella y a su compañera les apuntó con el arma, por lo que no tuvieron otra opción que entregar el dinero, para evitar que dispare.

Se conoció que el monto sustraído bordea los 300 dólares. La perjudicada indicó que el monto no es elevado, pero aterroriza el hecho delictivo. De igual forma, recuerdan robos cometidos en otros locales por personas armadas.

Los comerciantes piden que la seguridad sea reforzada para evitar más robos y víctimas. (KOQ)-(I)