Festejo por partida doble en la familia Villanueva-Pintado

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Grace Pintado junto a sus dos hijos: Joaquín Paulino y Claudio Santiago. PSR

Ecuador sumó 10 doradas, 7 de plata y 14 de bronce en los Juegos Panamericanos Lima 2019. El 50% de la medallas fue conseguido por deportistas azuayos. De las cinco medallas de oro, dos se encuentran en manos de Daniel Pintado y Claudio Villanueva, quienes son cuñados, es decir el festejo fue por partida doble en esta familia.

En el último día de competencias, Villanueva se impuso en la distancia de los 50 kilómetros marcha, días antes Pintado en los 20 kilómetros. Todos los familiares se reunieron en el barrio El Tejar en la casa Grace Pintado, esposa del andarín y hermana de Daniel, para ver la competencia.

Grace descansaba celebró la presea de su esposo junto a sus dos hijos: Claudio Santiago y Joaquín Paulino.

Un zaguán conduce a la sala de la familia. Antes, se pasa por un pequeño jardín que cobra más vida con el trino de la aves.
Una fotografía de Villanueva cuelga en la pared. Su primer hijo Claudio Santiago, de 4 años, quien tiene parálisis cerebral, la señala y exclama: “Papá”, ante la atenta mirada de su hermano menor Joaquín Paulino, 2 años menor. “Los dos son la razón de nuestra vida”, sostiene.

Grace resalta que antes de viajar su esposo le confesó que iba a ser muy cauto en la carrera. “No me vas a ver puntero en los primeros 30 kilómetros”, le anticipó.

Grace suspira, rebobina el tiempo y cuenta que llevan seis años de casados con Villanueva, quien tiene doble nacionalidad: ecuatoriana y española, y, a quien conoció a través de su hermano Daniel, su compañero de pista. “Siempre han sido buenos amigos, pero se alejaron un poquito cuando empecé a salir con Claudio, pero ahora todo es normal. Incluso cuando Daniel regresó con la medalla le dijo entre bromas a Claudio: ‘mijín’ primero anda a ganar y después hablamos…” (sonríe).

La relación de amistad es tal, que inclusive Daniel le prestó la bandera tricolor a Claudio, la misma que hizo flamear en los 20 kilómetros y volvió a ondear en los 50 kilómetros. “También le prestó el uniforme y hasta el reloj porque mi ‘ñuto’ hizo perder el cargador”.

Actualmente Villanueva impulsa un emprendimiento con la venta de fideos, que a decir de Grace ahora puede llevar la foto de su medalla en la etiqueta. “Hay que pensarlo”, dice entre risas. (JMB) (D)