Vías deterioradas

Luis Ochoa Maldonado

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Tan pronto se dañan vías en el Austro que fueron hechas para durar al menos 20 años, con la propaganda añadida a su repavimentación, por cuanto siempre estuvo ahí la vía maltrecha como ahora, me refiero específicamente al tramo Biblian – Zhud, que saben bien los señores transportistas y usuarios que su deterioro continuo sigue provocando accidentabilidad. Si recordamos fue el segmento más atrasado en la entrega de parte de los constructores del convenio que se extendía hasta Cochancay, probablemente con costos que han superado la media a nivel internacional que se acostumbró en algunas obras realizadas en la anterior gestión gubernamental lamentablemente.

El tramo muestra fallas geológicas sensibles, que parece no fueron tomadas en cuenta a su debido tiempo si observamos perdida de calzada, asentamientos y desvíos en su trazado que no han sido reparados de manera técnica adecuada. Además de factores que afectan a la circulación que agravan lo antes dicho, como del tráfico en donde concluye la autopista Cuenca-Azogues, en donde se ha habituado el transporte pesado a parquear sus vehículos como playones de estacionamiento, dando la impresión de un terminal mal controlado que pone en riesgo a quienes circulamos por dicha vía, sin la vigilancia de las autoridades competentes de la agencia nacional de tránsito, cuyas funciones asume en la vecina provincia la Policía Nacional.

Les corresponde a las autoridades recién posesionadas tomar cartas en el asunto, primero despejando como debe ser las vías de estacionamientos no autorizados, como también se observa en la subida de Biblián hacia Cañar en donde se han establecido ventas de comida rápida a través de la preparación de hornado de su especialidad, que está bien, pero deben contar con espacios de estacionamiento de vehículos de paso correspondientes que no obstruyan a la circulación en donde los conductores también debemos cumplir con las leyes de tránsito, evitando precisamente ser parte del problema y las autoridades trabajar en reciprocidad a su estipendio de proteger a los intereses colectivos en un tema tan importante como es la comunicación terrestre. (O)