Minería artesanal destroza parte del páramo de Shincata

La minería ilegal, en menos de una semana, ha provocado grandes destrozos en el ecosistema.

504
La intervención de excavadoras en zonas que no estaban concesionadas destrozaron parte del páramo.

Hace dos meses, la Agencia de Regulación y Control Minero (ARCOM) recibió una denuncia: en la zona que divide la provincia del Azuay y Zamora, en el bosque protector del Shincata, un grupo de personas habría estado realizando actividades de extracción sin permiso. Ante ello, la agencia reguladora coordinó con las Fuerzas Armadas en Cuenca para investigar.

Y hace ocho días, personal de inteligencia militar visitó la zona, que está ubicada a una hora y media de Nabón. Los investigadores encontraron a por lo menos 30 personas en el páramo, trabajando con retroexcavadoras. Con las pruebas, las Fuerzas Armadas realizaron un operativo ayer para detener la extracción de oro.

Uno de los temores que tenían los investigadores era la presencia de “campaneros”, quienes en las actividades extractivitas son los encargados de alertar a los mineros de la llegada de personas desconocidas, por eso intentaron no llamar la atención y establecer una estrategia para detener a los trabajadores infragantis.

No obstante, las más de 40 personas que estuvieron en el operativo no pudieron pasar desapercibidos, y cuando arribaron a las coordenadas en donde supuestamente estaban quienes hacían los trabajos ilegales, en un principio solo encontraron campamentos en donde cocinaban y descansaban esas personas.

Técnicos de ARCOM de Zamora y de Azuay comentaron que en esa área protegida se habían dado concesiones, pero, a pesar de ello, el panorama era devastador: la tierra en donde antes era de color verde ahora era de color café. El agua de las piscinas en donde se lavaba el material extraído se desfogaba hacia un río que cruzaba por el páramo.

Lo más grave llegó después, porque en las zonas en donde no se habían dado las concesiones, ya se practicaba minería ilegal, y el paisaje había empeorado porque las retroexcavadoras habían cavado cerca del río.

Personal del Ministerio del Ambiente estuvo presente en el operativo, así como ya habían estado presente días antes en la zona, sin embargo, hasta ese entonces, el páramo, al parecer, seguía intacto. Pero esta vez, al ver la destrucción que habían causado las máquinas, levantaron un informe que será entregado en la Fiscalía de Zamora.

Por su parte, los investigadores residentes en Cuenca dispusieron que se destruyan varias de las herramientas que estaban siendo utilizadas para remover el páramo y obtener el material. En eso, en una de las clasificadoras del material encontradas, se pudo identificar que los trabajadores habían estado utilizando mercurio, un elemento químico prohibido.

“Con este delito hemos detectado un gran daño ambiental a los cauces del río y al páramo de la reserva ecológica de Shincata. Lastimosamente no pudimos detener a nadie porque se filtró la información. Pero ellos se habían ido minutos antes de nuestra llegada”, explicó Carlos Aguayo, capitán a cargo de la operación.

Tras finalizar la intervención, los investigadores aseguraron que continuarán realizando los controles en los próximos días, porque hay varios puntos en donde se ha detectado la minería ilegal. (AWM)-(I)