Julio Tamayo (1917-2019): Su legado vivirá en “Mi Escuelita”

“Es un personaje que no volverá a repetirse”, afirma Eliécer Cárdenas, Cronista de Cuenca. Vivió 102 años y durante más de medio siglo educó e instruyó a cientos, a miles de niños y orientó en su trabajo a decenas de maestros en su función de docente y director de educación. Pero sobre todo, el profesor Julio César Tamayo Gallegos, fallecido el pasado martes, fue el autor, editor y distribuidor de “Mi Escuelita”, una de las publicaciones más leídas de la región, en cinco décadas.

1919
Un momento del servicio fúnebre, se recordó al maestro con ejemplares de su obra: Mi Escuelita.

“Es un personaje que no volverá a repetirse”, afirma Eliécer Cárdenas, Cronista de Cuenca.

Vivió 102 años y durante más de medio siglo educó e instruyó a cientos, a miles de niños y orientó en su trabajo a decenas de maestros en su función de docente y director de educación. Pero sobre todo, el profesor Julio César Tamayo Gallegos, fallecido el pasado martes, fue el autor, editor y distribuidor de “Mi Escuelita”, una de las publicaciones más leídas de la región, en cinco décadas.

Mi Escuelita”, en formato de un cuaderno pequeño, era un periódico de ocho páginas, con contenido educativo y de divulgación, “Lectura para todos”, ejercicios pedagógicos de diversas materias escolares, información de Ciencias Naturales, consejos sobre ética y urbanidad, y las dos secciones infaltables: “Fechas Históricas” y la sección de humor.

Para el escritor y periodista Eliécer Cárdenas Espinosa, Julio Tamayo “es un personaje que no volverá a repetirse”, ha sido una figura grande del magisterio azuayo, por su pasión por la educación, por formar a los niños, por desarrollar el periódico que alimentó los conocimientos de los escolares.

Un periódico hecho de manera cariñosa y dedicada, una alternativa para los niños que llegó a tantas manos. “Julio Tamayo es un referente de cómo debe ser un educador pues sacrificó su vida por el ideal de educar”. Realmente fue un maestro periodista, cultivador de un periodismo educativo, formador de la niñez y juventud, señaló Cárdenas.

Mi Escuelita”, editada con frecuencia mensual por el profesor Tamayo, empezó con tiraje de 350 ejemplares, hasta llegar a 80.000 en su mejor época; circuló 46 años consecutivos, entre 1962 y 2008, y llegó a algunas provincias del país como Loja, El Oro, entre otras. Después se publicó en las páginas del diario La Tarde, hoy Late.

En una entrevista anterior concedida a El Mercurio, el profesor y sus familiares contaban que hacer el periódico se convirtió en un esfuerzo de toda la familia. El profesor Julio César Tamayo se ocupaba de investigar los temas, escribirlos, diagramar los textos y contratar la impresión.

El periódico se imprimió en las imprentas Las Américas, Gráficas Molina y Diario El Tiempo. Él mismo, iba por los periódicos y sus hijos y su esposa se encargaban de juntarlos en paquetes de a 50 y, a continuación, el trabajo era distribuirlo en las escuelas.

Un taxista colaboraba en el trabajo, el periódico empezó costando cinco centavos de sucre, hasta cinco centavos de dólar en sus últimas ediciones. Cobrar de la publicación era la etapa final de la aventura, a fin de asegurar la financiación del próximo mes.

La idea de fundar “Mi Escuelita” surgió en el docente, cuando como supervisor visitaba la escuela de Cochapata, en Nabón y en un momento de descanso, compartió con los niños del lugar unas páginas de diario El Universo. Nunca antes los niños habían visto un diario y al apreciar su interés, pensó en un periódico educativo para que lo lean los pequeños.

Era por el año 1979 ó 1980 cuando llegó a la escuela “Iván Salgado Espinosa” (hoy desaparecida), el señor supervisor y para los alumnos fue una sorpresa conocer, en persona, a quien hacía “Mi Escuelita”, el profesor Tamayo, que desempeñaba la labor de vigilar la buena marcha de los planteles de su zona. (I)

El padre y el maestro.- Nació el 27 de julio de 1917, hijo de Manuel Resurrección Tamayo y Carmen Gallegos Ruiz, estudió y se graduó como bachiller maestro, en el normal Manuel J. Calle, en 1938.

Sus planteles de trabajo fueron las escuelas: Brasil, de Gualaceo; Isidro Ayora, de Paute; González Suárez, de Chordeleg; Luis Cordero y Honorato Vázquez, de Cuenca; colegio José Peralta, de Cañar.

Casado con la señora Esthela Sigüenza Guzmán; hijos: Julia del Carmen (arquitecta), Lucía Eulalia (docente), Fernando Efraín (docente), Julio César (administrador) y María Alexandra (abogada).

Casado con la señora Esthela Sigüenza Guzmán, son sus hijos: Julia del Carmen, Lucía Eulalia, Fernando Efraín Benigno, Julio César y María Alexandra.

Sus hijos lo recordaban porque no les permitía ver televisión, ni asistir al comedor mal presentados; “ser hijo del señor Tamayo” les imponía mayores expectativas académicas, “una vez papá me evaluó como supervisor”, contaba su hijo Julio Tamayo Sigüenza. Amante de la música nacional y de las mascotas. Fue distinguido, entre otras, con las preseas Benjamín Carrión y Hermano Miguel. (I)

Reacciones

Un día triste para la historia cuencana que pierde otro hijo ilustre. Don Julio César Tamayo Gallegos, creador del periódico educativo “Mi escuelita” que acompañó en la niñez a miles de niños y niñas que aún recuerdan con alegría las enseñanzas que ahí se publicaban. El Municipio de Cuenca envía su sentido pésame a sus familiares en estos duros momentos. Paz en su tumba” (Municipio de Cuenca)

Con 102 años de edad, falleció el Prof. Julio César Tamayo Gallegos fundador del periódico “#MiEscuelita”, que fue material educativo de niños del #Azuay y #Loja. La 1ra edición fue la del 28 de octubre de 1962. En su contenido resaltó las síntesis de fechas cívicas del país” (Diario Crónica, Loja)

Conocí a Julio César Tamayo Gallegos en la escuela (Pensionado Borja), nos visitaba y nos entregaba directamente el periódico “Mi Escuelita”. Mi abrazo y sentido pésame a su familia en estos difíciles momentos. Paz en su tumba” (Esteban Albornoz, asambleísta del Azuay)

“Nos inculcó educación y valores”

Julio Tamayo Sigüenza, hijo).

Desde un inicio nos formó dentro de casa con el periódico Mi Escuelita”, siempre estuvimos con él, pendientes de los valores que nos inculcaba, pasaba fuera de casa en largas jornadas de trabajo, en muchas escuelas. Como hijos, contribuimos en empaquetar, contar y enviar los periódicos a distintas escuelas.

Como alumnos también teníamos que cumplir nuestro trabajo que nos enviaban nuestros profesores; papá siempre estuvo pendiente de nosotros en el tema educativo, con los valores que cultivó: los principios religiosos, el ir a misa, el respeto a los padres, la solidaridad con las personas vulnerables, lo recodamos mucho en estos momentos de tristeza y agradecemos las muestras de solidaridad de las personas que cuentan que con “Mi Escuelita” aprendieron a amar la lectura, la ortografía, el civismo que se proponía”. (I)

Amor profundo por la Patria

(Lucía Tamayo Sigüenza, hija)

Como hija puedo resumir lo que fue mi padre con cuatro palabras claves: amor, trabajo, solidaridad y alegría… en medio de todas sus exigencias fue una persona muy alegre, que amaba profundamente a su Patria, era una persona muy cívica y amaba mucho la música nacional.

La vida dentro de casa fue bastante tranquila, sin situaciones fuertes que superar, hemos sido una familia muy hunida y el legado que papá siempre nos ha dicho es que mantegamos esa unidad, el respeto, siempre poniéndonos en los zapatos de las otras personas…

Un padre excepcional con un plus: pedagogo y didacta, siempre controlaba la edición, la línea editorial de “Mi Escuelita”, considerando que lo iba a leer los niños y niñas… Exigía a los hijos no despercidiar el papel y utilizar los cuadernos hasta la última página, no había cuadernos nuevos, mientras los del año anterior no se terminaran… (I)

Por: Ángel Vera

Fotos: Patricio Saquicela

VINCULOS

https://issuu.com/elmercuriocuenca/docs/hemeroteca-08-08-2017

https://www.youtube.com/watch?v=pGGMdf4V8K4