Reto ecológico: reducir uso de fundas plásticas

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PIE DE FOTO: El uso de las fundas plásticas es generalizado para todo uso, se propende a que los materiales sean biodegradables y a que el público lleve una bolsa de uso prolongada o canasta, para hacer sus compra. PSR

La EMAC EP pbserva que estos materiales “al convertirse en residuos sólidos son peligrosos”.

De acuerdo con datos de un estudio de la Universidad del Azuay (UDA), en Cuenca se utilizan alrededor de 3.200.000 fundas plásticas al mes, un promedio de 5,3 fundas por habitante, reseña un comunicado de la Empresa Municipal de Aseo de Cuenca (EMAC EP).
Se usa fundas plásticas para casi toda actividad que implique llevar algo a la mano: la compra del mercado o supermercado, de la panadería o librería, el encargo del sastre o las ofrendas para la iglesia. Pero los llamados plásticos de un solo uso contaminan en altos niveles y su mal uso tendría consecuencias irreversibles para el medio ambiente.
La proliferación de artículos hechos de materiales como plástico y “espuma foam” tales como envases plásticos, sorbetes, vajillas, utensilios, cubiertos, vasos, tasas, tapas, mezcladores, se consideran “una amenaza” luego de su utilización, “al convertirse en residuos sólidos altamente peligrosos”.
Así lo advierte el texto del “Proyecto de Ordenanza para regular la fabricación, comercio y distribución de plásticos de un solo uso en el cantón”, que prepara el concejal Andrés Ugalde.
El texto de este proyecto, iniciativa del edil, considera que la industria de estos plásticos debe regularse para asegurar mayor responsabilidad con el medio ambientre, mediante materias primas de origen vegetal o que se degraden rápidamente.
En paralelo, la EMAC EP ha propuesto una “Reforma y Codificación de las Ordenanzas de la Empresa Pública Municipal de Aseo de Cuenca EMAC EP”, en la cual se incluye “Mecanismos de reducción de fundas y envases plásticos en la ciudad”.
Según la empresa, el objetivo es sustituir la comercialización o entrega gratuita y uso de fundas o bolsas plásticas, además de la prohibición de envases alimenticios a base de espuma flex no reutilizables y la no utilización de sorbetes plásticos. Una norma parecida fue puesta en vigencia, recientemente, en los bares escolares por el Ministerio de Educación.
Pedro Antonio Macas, propietario de una tienda de abarrotes en María Auxiliadora señala que lo deseable es que el cliente traiga una bolsa propia, como hacen algunos clientes, especialmente norteamericanos. Cuenta que su política es evitar dar todo en funda, salvo una compra grande.
Antes trabajó en un gran supermercado, donde había usuarios que se molestaban si no les entregaban su pedido en funda. Por lo pronto, mientras el cliente no se acostumbre a lo contrario, entregar en funda es inevitable, sostiene.
Edín Bustamente, gerente del almacén Coral Centro de las Américas, señala que su empresa propende a la concienciación de los clientes para que, en lo posible, traigan su propia bolsa, lo que ya hacen algunos, así como utilizar menos fundas en el despacho de las mercaderías, mediante la clasificación de los productos. Hay también clientes que piden bolsas para reutuilizarlas en los desechos de la basura del hogar.
El proyecto de ordenanza está es fase de elaboración, debe pasar por un proceso de socialización con la comunidad, discusión en la comisión especializadas de concejales y contar con un informe jurídico de la Sindicatura, antes de pasar a conocimiento del Concejo Cantonal en Pleno.(AVB)-(I)

Proyecto de norma

Se define como plásticos no biodegradables a aquellos fabricados con polímeros derivados del petróleo: poliestireno, polipropileno, otros de diversos materiales como sorbetes, vasos, tarrinas, recipientes, polipropileno espumado mediante gas a presión (“espuma foam”).
El proyecto de ordenanza plantea prohibir el comercio, de cubiertos, platos, vasos, etecétera, destinados al servicio de alimentos, que deberán ser sustituidos por artículos hechos de materiales biodegradables. Se establece plazos para la sustitución y prohibición absoluta de estos de estos materiales: 40 meses para la vajilla no biodegradable y 12 meses para las fundas, a partir de que el proyecto de ordenanza sea aprobado y publicado.(I)

APOYO
El colectivo Gestión Verde apoya la iniciativa. Además se plantea alternativas donde se cobre un valor para el uso de plásticos.