“Intento de desacato”

Eliécer Cárdenas E.

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En el campo jurídico ecuatoriano, surgió recientemente una novedosa figura, que ni siquiera los más grandes constitucionalistas han previsto. Se trata del “Intento de desacato” que la mayoría de los vocales del Consejo de Participación Ciudadana y Control social habrían realizado, cuando anunciaron que evaluarán las actuaciones del histórico CPCCS, que presidió el doctor Julio César Trujillo, prestamente “canonizado” como uno de los pro hombres y campeones de la Justicia.
En el campo penal, de hecho existe por ejemplo el “Intento de homicidio” y otras intentonas delictuosas, pero en el derecho público es un poco raro pensar en un intento de desacato. ¿Los vocales de CPCCS intentaron el desacato al sentarse en sus sillones y hablar de las proezas de un antecesores? ¿Intentaron el desacato cuando propusieron esa evaluación? ¿Cuándo mismo sucedió aquel intento? Un intento, según entendemos es un conato de acción, un hecho que no llegó a consumarse, y los vocales “pastoreados” por Fray José Tuárez, van a ser enjuiciados por un intento.
No es que se quiera defender a los señores miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, que es un sobreviviente de los varios, eso sí, intentos de “matarlo” antes de nacer, por iniciativa del doctor Trujillo que en paz descanse, ya que algunos pecados como supuestas falsificaciones de documentos de algunos de ellos para ser calificados como candidatos, no serían meros intentos sino hechos concretos, que deben ser sancionados con la destitución de los involucrados, en el caso de que resulten comprobados. Sin embargo, es un poco “rizar el rizo” plantear enjuiciamientos políticos por algo que no se consumó, en el ámbito de las actuaciones del Consejo.
Desde un principio, al parecer los hábitos, que ya no los lleva, de Fray José Tuárez causaron alguna especie de maleficio en el conjunto del polémico organismo al que muchos quieren eliminarlo como a una fiera dañina, pero según aprendimos en las clases de Derecho, “las cosas se deshacen tal como fueron hechas”, y en este caso habrá que someter a consulta popular la posible desaparición del desventurado organismo. Y por supuesto, que se depure al actual organismo. (O)