Cinco claves del reacercamiento entre Estados Unidos y el país

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AME8363. GUAYAQUIL (ECUADOR), 20/07/2019.- El secretario de Estado de Estados Unidos Mike Pompeo (i) escucha durante una rueda de prensa conjunta al presidente de Ecuador Lenin Moreno este sábado en Guayaquil (Ecuador). Moreno, recibió este sábado al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, en la ciudad costera de Guayaquil, en una escala de la gira que lleva al representante estadounidense por cuatro países. EFE/José Jácome

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, recibe este sábado en la ciudad de Guayaquil al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, y lo hace en un momento excelente para las relaciones entre los dos países.

Después de diez años de distanciamiento en los que el anterior mandatario, Rafael Correa, prefirió alinearse con los países del “Socialismo del Siglo XXI”, entre ellos Venezuela, el reacercamiento comenzó con la llegada de Moreno a la Presidencia, en mayo de 2017.

La visita de Pompeo sigue a la del vicepresidente, Mike Pence, en junio de 2018; y a las del administrador de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), Mark Green, y el subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, David Hale, en mayo pasado.

Estas son las cinco claves de la luna de miel que viven las relaciones bilaterales:

1. APERTURISMO AL MUNDO

-Con una Venezuela que empezaba a estar sumida en el caos y la crisis y un enfrentamiento ideológico con Correa por la deuda nacional y sospechas de corrupción en el anterior Gobierno, Moreno se aparta pronto de quien le había ayudado a llegar al poder y define entre sus objetivos una política exterior inspirada en el aperturismo y los intereses comerciales.

Ello se traduce en un distanciamiento rápido de Venezuela y Cuba, la aspiración de integrar la Alianza del Pacífico y la salida de Unasur, herencia de los regímenes de izquierda de la región. En su conjunto, esta política perfila asimismo el acercamiento a EE.UU.

2. RELACIONES ANÓMALAS

-Pese al desencuentro ideológico durante el Gobierno de Correa, Estados Unidos siguió siendo el principal socio comercial de Ecuador y el país con la mayor diáspora ecuatoriana del mundo -más de 600.000 nacionales-.

A su vez, Ecuador es uno de los tres países de América Latina donde Estados Unidos tiene mejor imagen entre la población local.

3. COOPERACIÓN DE SEGURIDAD

-Tras el desmantelamiento en 2009 por Correa de la base estadounidense de Manta (oeste), la cooperación contra el narcotráfico entre ambos países continuó pero dentro de lo que permitían la relaciones políticas y bajo cierta sospecha.

Un atentado en enero de 2018 contra un cuartel de la Policía ecuatoriana, perpetrado por el narcotráfico, genera en Ecuador la necesidad de cooperación de seguridad y desde entonces esta se ha ido expandiendo.

Aviones de reconocimiento estadounidenses P3 Orion patrullan en los últimos meses las aguas ecuatorianas en la lucha contra el narcotráfico y el crimen transnacional y Ecuador será sede de las maniobras multinacionales Unitas en 2020, de que se había distanciado en el anterior Gobierno.

4. REACTIVACIÓN DEL TIC y ASISTENCIA ECONÓMICA

Después de nueve años de paralización, Estados Unidos, principal socio comercial de Ecuador, accede en noviembre de 2018 a reactivar el Consejo de Inversiones y Comercio Bilateral (TIC) con el fin de impulsar las relaciones entre ambos países y estudiar un trato preferencial para más productos ecuatorianos.

Asimismo, Washington jugó un papel crucial en la obtención en marzo por Ecuador de una línea de crédito de 10.200 millones de dólares de varias entidades financieras internacionales para hacer frente a sus necesidades de desarrollo y renegociación de deuda en momentos en los que falta liquidez.

5. FIN DEL ASILO ASSANGE

El caso de Julian Assange, fundador de Wikileaks asilado en la embajada ecuatoriana en Londres desde 2012, era uno de los escollos entre ambos países.

Requerido por la difusión de miles de documentos secretos estadounidenses, la terminación del asilo para poder pedir la extradición de Assange a Londres, era uno de los veinte o treinta temas en la agenda bilateral.

En una entrevista con Efe en junio, el anterior embajador estadounidense en Quito, Todd Chapman, dijo que se trató de “una decisión soberana de Ecuador por sus propios intereses” y dentro de una “evolución en la política dentro del Gobierno de Moreno en este y muchos otros temas”.

En círculos de la izquierda correísta, sin embargo, la decisión fue interpretada como una “traición” de Moreno, y una contrapartida de Quito al nuevo apoyo político, económico y militar de EE.UU. EFE