Cultura y museo

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Un elemento esencial para la distinción entre los integrantes del reino animal y seres humanos es que en los segundos la cultura –en el sentido antropológico del término- predomina en el ordenamiento de su comportamiento individual y colectivo. Este término tiene diferentes interpretaciones y una de ellas es la manifestación de la creatividad en obras denominadas de arte como pintura y escultura. La educación es un derecho cuyos servicios deben estar a cargo del Estado y en este proceso se incorpora a los estudiantes elementos culturales de diversa índole. Pero además hay otras instituciones como los museos que cumplen con esta función al ofrecer a los visitantes manifestaciones culturales del arte.
Los museos no son un negocio y su funcionamiento debe estar a cargo de instituciones públicas y privadas que asuman los costos de manejo y mantenimiento. En Cuenca algunos están a cargo del Estado, como el de Pumapungo y otros de la Municipalidad como el Remigio Crespo y el de Arte Moderno, que es plenamente justificable. Otros que no tienen este manejo y lo hacen mediante el apoyo voluntario de instituciones privadas, deben contar con un apoyo económico parcial del sector público, ya que, de otra manera, el riesgo de que se cierren es un hecho.
El Dr. Rubín de la Borbolla los llamaba “universidades del pueblo”, ya que están abiertas a todos los ciudadanos, sin las rigideces de una carrera superior. Una de las peculiaridades de los museos es dar a conocer la identidad de los pueblos mediante la exhibición de obras que las testifiquen. Un ejemplo es el Museo de las Conceptas que muestra obras de primera categoría del arte religioso a lo largo de la historia ya que esta institución se formó a los pocos años de la ciudad. La iglesia católica, sobre todo en la colonia, tuvo importancia vital en la conformación de nuestra identidad y este museo lo muestra con claridad. Es importante que la Municipalidad contribuya a su mantenimiento.