En Susudel, atrás queda el uso de las acémilas y bueyes, para el batido en las ladrilleras

Sólo un 5% de las fábricas artesanales existentes, utilizan bueyes o caballos para el batido del lodo.

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Alba Campoverde trabaja en el raspado de los ladrillos en la fábrica de ella su esposo Helman Donaula.(AZD)

  Luis Malla tiene 94 años, es un exladrillero, se retiró a los 70 años porque le dijeron que es malo quemar la tierra.(AZD)

OFICIO

La parroquia Susudel del cantón Oña, se caracteriza por las ladrilleras artesanales que sustentan la economía de un buen número de familias; estas fábricas están a la vista de lado y lado en la vía Cuenca-Loja, o Panamericana Sur, a su paso por el centro parroquial, pero también en el principal acceso a esta localidad. Mecanizar la producción ha sido el reto desde el año 2010, para volverle más rentable y menos contaminante a esta actividad.
Al momento están totalmente activas unas 80 fábricas, de las 120 que existen; de éstas el 95% ya cuentan con sistemas mecanizados para el batido, esto es máquinas que se encargan de batir la arcilla hasta dejarla lista para elaborar los ladrillos, y otras que incluso son batidoras-chancadoras, que también trituras materiales rocosos o duros que están entre la arcilla; todo este trabajo lo hacían hasta hace poco los caballos o los bueyes, pisoteando horas y horas.
También en el horno se han implementado sistemas de ventilación para generar una mayor fuerza del fuego, reduciendo así el uso de aceites y combustibles en la quema del ladrillo. Por otro lado, los ladrilleros están comprando a los madereros los sobrantes o desechos de los árboles, especialmente de eucalipto y otras especies empleadas en procesos de reforestación, de tal manera que la destrucción de las especies nativas ha disminuido y se emplean rechazos que tarde o temprano en cualquier lugar deben ser quemados.
El inicio de esta actividad es muy antigua, sólo basta con recordar que los ladrillos que tiene la iglesia patrimonial de la parroquia, aquellos que están en el piso y otras partes, datan de 1552, y se dice incluso que en el horno de una de las ladrilleras que están en el centro, se fundieron las campanas y los clavos para el templo, así lo relató Herlman Donaula, uno de los artesanos ladrilleros de Susudel, quien inició en este oficio hace 35 años, de la mano de su padre.
Esta actividad toma fuerza con las necesidades de los hacendados, según la historia, uno de ellos, Edmundo Vallejo, necesitaba hacer una construcción grande y mandó a hacer ladrillos en Susudel hace unos 150, y como él otros más. Pese a todo, la agricultura seguía siendo una de las fuentes de trabajo y sustento económico más importantes del lugar, por lo que se le consideraba el “Granero del Azuay”, más, poco a poco decayó por la falta de lluvia y por la consecuente sequía, y entonces hace unos 45 años repuntó la producción de ladrillos.

Una de las máquinas batidoras que reemplazan a los caballos que eran lo exclusivos batidores hasta hace poco.(AZD)

Fue la Fundación Suiza de Cooperación para el Desarrollo Técnico Swisscontact, con su técnica Sandra Gavilánez, a quienes agradecen los ladrilleros de Susudel por el asesoramiento, la que aportó con su proyecto EELA, en la implementación de un sistema piloto que inició en las ladrilleras de Sinincay, Racar y otras localidades de Cuenca, con una reducción de 400 toneladas de dióxido de carbono, para luego replicar la experiencia en Susudel y otros lugares del país.
En esta localidad oñense, se abriga la esperanza de recuperar el suelo productivo, pues está en ejecución un proyecto de riego que beneficiará a esta parroquia y a algunas comunidades del vecino cantón Nabón. Donde se ubica la captación.
El proyecto de mecanización ha tenido apoyo del Municipio de Bierbeek-Bélgica, para financiar algunas maquinas, a través del convenio de hermanamiento. Cada aparato cuesta entre 2.500 y 10.000 dólares, según los servicios que brinda.

Temor

La religión, las leyendas y dichos populares, también influyen en la gente, Luis Malla tiene 94 años, cuenta que llegó desde Jima a Susudel y que se abrió su fábrica de ladrillos, incluso hizo con sus materiales la iglesia de La Paz, pero hubo parientes, amigos y vecinos que le decían que es malo quemar la tierra porque es como quemar su propio cuerpo que viene de la tierra, y entonces hace unos 20 años dejó de producir.(AZD)-(BCP)-(I)

El proceso
de obtención
el ladrillo

Todo empieza con la mezcla, la maquinaria que usan ahora libera aproximadamente al 95% del ganado que cumplía esta labor. Se estima que en unos años se elimine por completo.
La mezcla es colocada en los moldes y se forman filas en el piso, luego viene el raspado utilizando un machete para darles la forma rectangular y uniforme.
El obrero una vez que raspa los ladrillos los apila en forma de torre, de tal manera que siempre ha de quedar espacios intermedios, lo que permite que ingrese el viento y acelere el proceso de secado.
Este proceso evita que los bloques queden suaves o débiles, o a su vez vayan destruyendo por capas (pasposos).
Cuando han perdido totalmente la humedad y están bien secos, son colocados dentro del horno de forma circular para ser quemados hasta que el producto este duro y adquiera coloración. Entonces se espera que se enfríe y entonces puede ser comercializado.

CIFRA
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Y hasta 24 centavos cuesta un ladrillo, según las circunstancias, la mayoría debe pagar créditos, por necesidad bajan el precio.

DATO
Los ladrilleros de Susudel están dispuestos a esforzarse por reducir la contaminación, algunos quieren cambiar de actividad.