¿Qué le paso a mi Cuenca?

Marco Antonio Piedra Aguilera @mpiedra0768

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Causa mucha preocupación todos los acontecimientos que hemos vivido en nuestra ciudad en estos últimos meses, si queremos comenzar por enumerar estos hechos, deberíamos referirnos a aquel fantasma que pensamos que había estado extinto pues, salvo ciertas actividades específicas de construcción del tranvía, los cortes de provisión de agua potable no formaban parte nuestro diario vivir, mas sin embargo en las pasadas tres semanas llegamos a sufrir la falta de abastecimiento del líquido vital en varias oportunidades, así como también la disminución de la presión del caudal que afecto la operación en varios escenarios.
Por otro lado tenemos esas decoraciones que afean a la ciudad, pues los famosos grafiteros de a poco se han venido adueñando de los espacios que no les pertenecen y comienzan a utilizar paredes para dar a conocer sus ideas. Hoy en día, pasear por el centro histórico o cualquier otro lugar concurrido se ve pintado de colores o expresiones que definitivamente no conjugan con lo que Cuenca representa.
Ahora bien, si vamos por las calles, el llegar a observar vendedores de esquina, malabaristas o personas pidiendo dinero forman ya parte del paisaje que, junto con el semáforo, se han convertido en el escenario perfecto para que en tan solo unos pocos segundos se llegue en algunos casos a preocupar a los transeúntes, y en otros a conmoverlos por las imágenes que se transmiten.
Si a esto le sumamos las señales de tránsito del famoso tranvía, las cuales en muchos casos no se saben para que sirven en la actualidad, pues obtendremos un panorama desesperante de esperas y atracones vehiculares, de los cuales lo único que queremos hacer es liberarnos a la brevedad posible. ¿Será que deberemos acostumbrarnos a estos acontecimientos? (O)