Dos hermanos migrantes invierten en turismo junto a la laguna de Busa, en San Fernando

La inauguración será el 10 de agosto con el concierto de música del grupo Los 4 del Altiplano.

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Área frontal de la edificación principal donde se ubica el restaurante y local de eventos de parador turístico Intihuatana, que significa


Iniciativas

Aún somnoliento pero muy inquieto, Patricio Illescas bajó de prisa del taxi y empezó a abrir una tras otra las puertas que dan a los diferentes ambientes de su gran sueño: Intihuatana (amarrar al sol), un complejo turístico hecho para el relax total, construido junto a la laguna de Busa, en el cantón San Fernando.

Al hombre no le importaba ni el cansancio del viaje aéreo por más de 12 horas desde Nueva York hasta Ecuador y las 5 horas en vehículo que le tomó llegar a San Fernando.
Solamente quería observar, palpar lo que había ocurrido, cómo había avanzado el proyecto de sus sueños.
Abrazó fuertemente a Amada. “Gracias hermana, está hermoso, quedó divino, me encanta”, fraseó sin dejar de mirar la hermosa cama rústica de madera en una habitación de la cabaña matrimonial, rodeada de varios elementos como un baúl, un fogón con chimenea y más elementos rústicos, que permitirán una noche de ensueños al turista.

La cabaña es parte del parador turístico Intihuatana, donde Patricio ha transferido sus conocimientos en jardinería que los aprendió de un norteamericano.
Hermosas begonias, hortensias, cartuchos y más variedades ornamentales le dan un ambiente mágico.
De entrada está el gran salón con mezanine, levantado con materiales que van entre el ladrillo artesanal y la madera, complementan una barra, un horno de leña y muebles rústicos. Tiene capacidad para más de 300 personas.
Habrá servicio de restaurante con su especialidad el seco de pato, bar, tienda, hospedaje, cabalgata. Además se promoverá el cultivo hogareño en parcelas demostrativas de arveja, maíz, papa y otras especies.

Parte de los componentes del ambiente de una habitación matrimonial en una de las cabañas de adobe.(AZD)

Las cabañas son de adobe. Las hay matrimonial, familiares, y de grupo, todas con elegantes camas y literas rústicas de madera.
A un extremo está el área de piscinas, sauna e hidromasaje con agua temperada.
El parador colinda con la encantadora Busa, provista por el Municipio de caminerías, juegos infantiles, botes, canchas y más atractivos. A un extremo está el imponente cerro San Pablo, cuya escalada es una aventura que vale la pena vivir, en medio del encanto de orquídeas y otras especies vegetales.

Migración

Patricio Illescas recorre el complejo turístico en medio de las jardineras por él implementadas.(AZD)

Los propietarios son los hermanos Rolando y Patricio Illescas Tintín, quienes hace 25 años emigraron a los Estados Unidos.
Los recuerdos de su niñez feliz, rodeados de tan hermoso paisaje, los llevó a esforzarse por volver para abrir sus propias fuentes de trabajo y dar oportunidades a otras personas. Tenían la base: un terreno que le perteneció a su abuela Amada.
Alcanzar la meta no ha sido fácil. Patricio incluso tuvo que vender su vivienda en Estados Unidos para invertir en su tierra natal. Luego de 3 años de sacrificio la apertura se aproxima.

Unas 40 familias sanfernandenses se han beneficiado con la construcción del del proyecto.
Al frente de la administración está Nashaly Benavides. Un equipo de obreros trabaja en los acabados de vidriería, instalaciones en las piscinas, adecuación del turco, y el amoblado.(AZD)-(I)

DATO
Desde la hostería se puede ir a Pedernales, ubicado en la parte alta, una zona hermosa por sus paisajes y lagunas.