Caluroso recibimiento a medallista panamericana de ciclismo

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Familiares de Ana Gabriela, como Catalina Andrade, recibieron a la ciclista azuaya. LCC

“Con amor hoy quiero cantar, sí señor, a mi lindo Ecuador, con amor siempre debes decir, por donde quiera que tú estés, Ecuatoriano soy…”, es la estrofa de la canción “A mi lindo Ecuador” que entonaban los familiares de Ana Gabriela Vivar, mientras ayer esperaban a la medallista panamericana en el aeropuerto Mariscal Lamar.

Pompones de color amarillo, azul y rojo; globos de diferentes formas; rosas y un letrero con la leyenda “Bienvenida Ana Gaby”, fueron utilizados para recibir a la azuaya que siendo prejuvenil consiguió tres medallas de bronce en el Campeonato Panamericano Juvenil de Ciclismo, cita que tuvo lugar en Jalisco, México.

La espera desespera, dicen. Y, ayer no fue la excepción. Cuando la impaciencia crecía, en medio de los pasajeros, asomó Ana Gabriela. Inconfundible porque la deportista de ojos verdes cargaba en su cuello sus preseas panamericanas alcanzadas en las pruebas de persecución por equipos, scratch y carrera por puntos.

La deportista inicialmente se fundió en un fuerte y prolongado abrazo con su madre Gabriela Torres, mientras sus abuelitos gritaban frases como: “¡Ecuador, Ecuador…! “¡Sí se pudo, sí se pudo…!”
Ya en la sala de VIP de la Corporación Aeroportuaria, algo más calmada, Vivar compartió sus experiencias vividas en el “increíble velódromo de madera” que acogió la cita internacional.

Contó que consiguió la primera medalla en la persecución por equipos, gracias a que se llegó a compenetrar de la mejor manera con las otras seleccionadas nacionales de Guayas y Pichincha. “Peleamos el bronce con Brasil”, acotó.
Confesó que se llevó una sorpresa cuando el entrenador tricolor le dijo “calienta que tú corres el scratch, 10 minutos antes de la prueba…Me quedé loca (sonríe)…La tercera medalla de bronce obtenida en la prueba por puntos estuvo muy disputada con Colombia y México”.

Ana Gabriela sostuvo que este Campeonato Panamericano le sirvió para aprender y ganar experiencia de cara a futuras competencias como la Vuelta Ciclística al Ecuador, donde actuará en la categoría juvenil con el Team Azuay, conformado por cerca de 10 atletas de la provincia. “Es una carrera que consta de seis etapas e inicia en Guayaquil y termina en Carchi. De este modo cerraré mi temporada a nivel nacional”, concluyó. (JMB) (D)

Apoyo

“Humildemente siento mucho orgullo por estos resultados que son producto del sacrificio y esfuerzo de mi hija”, dijo Gabriela Torres de Vivar, mamá de la deportista.

En cuanto al apoyo de la empresa pública y privada, destacó el respaldo de las marcas como Msports Wear y Specialized, así como de Federación Deportiva del Azuay. No obstante, indica que “necesitamos más apoyo”, ya que en la mayoría de viajes “corremos con todos los gastos, a parte que se trata de un deporte caro tomando en cuenta que una bicicleta de pista de media gama tiene un valor de 8.000 dólares”.

En esta oportunidad, la Federación Ecuatoriana de Ciclismo le apoyó con la alimentación, hospedaje y transporte.

Gabriela Torres, finalmente, compartió que su hija inició en el mundo del deporte practicando patinaje, pero luego le deslumbró la bicicleta, especialmente por su hermano Igor. (JMB) (D)

El detalle

El Campeonato Panamericano Juvenil de Ciclismo contó con la participación de 130 ciclistas de Colombia, Argentina, Brasil, Paraguay, Trinidad y Tobago, Bolivia, Ecuador, Cuba, Venezuela, República Dominicana y México.