Explican la expulsión de un sanador de la comuna Chunazana

Dirigentes de Chunazana, Nabón, señalan que desalojo se decidió en asamblea de comuna.

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Homero Yunga, presidente del Consejo de Gobierno de Chunazana.

Yaku Samay, taita yachak, de 63 años, en una publicación realizada en este Diario, el pasado martes 2 de julio, indicó que por un grupo de comuneros fue desalojado de su propiedad adquirida en el año 2018 en la comuna Chunazana, del cantón Nabón (sur del Azuay), espacio donde había construido un templo circular, adecuado para el servicio de sanación de personas.

Homero Yunga, presidente del Consejo de Gobierno de Chunazana, explica que la comuna maneja sus propios estatutos, de esta manera, en una asamblea se decidió la expulsión de Samay; teniendo en cuenta que se trata de una persona externa -que no es nativa de la zona- y que no cuenta con el consentimiento de la comuna para radicar allí.

Yunga señala que el ahora expulsado, antes del desalojo, habría generado malestar y conflictos entre ciertas comunas, y “para derramar la gota” sin ser comunero extendió un oficio en Quito para que se suspenda el trámite de legalización de la nueva directiva de Chunazana, que se elige cada dos años, hasta que se solucione el problema de un terreno.

Ante esto, hubo descontento en la asamblea de la comuna y se procedió a la expulsión. Indicó que no se trata de la acción de un dirigente, sino que es un desalojo llevado a cabo en reunión autoconvocada de manera trimestral a la que acuden al menos 300 personas.

Yunga puntualiza que de parte del expulsado habría existido intromisión en la organización de la comuna; además, difamación a dirigentes, lo que desencadenó la resolución en la que se dio un plazo para que retire sus enseres. Ahora, se analiza la posibilidad de que el terreno donde se alojaba Samay sea adjudicado a la comuna. (KOQ)-(I)