Preocupación en Cuenca por la disminución del número de visitantes

Desde varios frentes aseguran que el turismo ha disminuido en la ciudad desde hace algún tiempo

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Según la Cámara de Turismo del Azuay, en Cuenca ha disminuido las visitas de extranjeros, que suelen visitar los comercios de la ciudad.

La percepción de inseguridad que hay en Cuenca, ha provocado que los actores del sector turístico se muestre preocupados, ya que las visitas a la ciudad están disminuyendo, según la Cámara de Turismo del Azuay. La preocupación se extiende hacia algunas zonas turísticas como Turi y hacia los negocios que se dedican a vender los paquetes turísticos.

En el caso de la parroquia de Turi, varios habitantes no solo expresaron su malestar por la falta de visitantes, sino se quejaron de la presencia del Centro de Rehabilitación Social que está ubicado a menos de cinco minutos del mirador.

“La cárcel y el mirador en mal estado ha hecho que Turi no tenga muchos visitantes. No soy la única que piensa eso. Pero antes sí teníamos más extranjeros que nos visitaban y ya compraban algo”, dijo Daniela Arévalo, habitante de Turi.

Para Patricio Miller, presidente de la Cámara de Turismo del Azuay, el turismo es muy sensible a los temas de seguridad, lo que ha desencadenado preocupación en el sector.

“Que se propague noticias de muertes por las redes sociales, de asesinatos, de delincuencia en la ciudad de Cuenca hace que la gente piense que el destino está complicado. Les da miedo a la gente. Les da miedo venir y salir a divertirse porque piensan que les van a robar”, dijo Miller a Diario El Mercurio.

Un tema más complejo

A más de la inseguridad de la que hablan algunos cuencanos en las redes sociales, para Edgar Izquierdo, guía turístico desde hace varios años, el tema es más amplio, y no solo está relacionado con que Cuenca sea o no segura.

“Hay varios factores, como el impedimento de acceso al Centro Histórico de buses turístico. Falta una promoción turística fuerte, un verdadero plan a largo plazo. Cuenca se está convirtiendo en una ciudad muerta por las noches, se está convirtiendo en una ciudad de paso”, opinó Izquierdo.

El transporte, tanto terrestre como aéreo, también se suman a las limitaciones que tienen los visitantes para llegar a Cuenca: por la vía aérea, solo hay conectividad hacia Quito, y por la vía terrestre, aún no se cumplen con las necesidades de los viajantes.

“No hay solo una necesidad desde el sector turístico, sino hay de la ciudadanía de Cuenca. 100.000 personas se movilizan mensualmente entre Cuenca y Guayaquil. Si existiera una línea aérea entre Cuenca y Guayaquil habría gente que la utilice”, dijo Miller.

Ante la situación, la Cámara de Turismo del Azuay envió varios oficios a la Alcaldía de Cuenca, Gobierno Provincial y al Ministerio del Interior para que cada una de las entes se involucre en cambiar la percepción que poco a poco se establece en la ciudad y fuera de ella: Cuenca es peligrosa.

Posible conectividad

Según Patricio Miller, la aerolínea Aeroregional en quince días ya podría estar operando en Cuenca. La empresa ofrecerá vuelos hacia Guayaquil. Con ello se ayudaría a un grupo de personas que usa ese medio de transporte.

Por otro lado, la próxima semana el presidente de la Cámara de Turismo del Azuay viajará a Quito para buscar la ayuda de los asambleístas, con el fin de que ya se legalicen las furgonetas que transportan de Cuenca a Guayaquil y viceversa. Según un estudio realizado por la Agencia Nacional de Transporte, Cuenca necesita dos operadoras que trabajen con furgonetas para cumplir con las necesidades de los que viajan a diario. (AWM)-(I)