Debaten la importancia de la RSE en el mundo

RSE es una de las herramientas fundamentales de varias empresas que la aplican.

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Asistentes, la noche del martes, la conferencia sobre Responsabilidad Social Empresarial. ACR

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) no se aplica en las empresas por una disposición de la ley, sino se basa en buenas prácticas de la compañía a fin de trabajar de forma transparente en beneficio de diversos grupos de interés.

Este comentario lo hizo Jaime Vintimilla, PhD, catedrático de la Universidad San Francisco de Quito, uno de los panelistas invitados por la Cámara de Comercio Ecuatoriano Alemana (AMCHAM) y la Universidad de Cuenca durante el foro que se realizó la noche del martes bajo la denominación “Los derechos humanos como pilar de la responsabilidad social empresarial”.

El todo caso, lo que busca esta práctica, dice, es que la empresa no participe en actos de corrupción, que trabaje siempre en relación no solo con los accionistas de la compañía sino con los clientes, proveedores, comunidad, entidades reguladoras, gobiernos autónomos, etcétera.

En algunas ciudades se han hecho análisis y los resultados fueron bastante interesantes porque se ve, por ejemplo, comenta el ponente, que la gran mayoría de personas quiere empresas que sean transparentes, éticas, que resuelvan sus problemas con estándares morales.

Además, las empresas que cumplen RSE son vistas como el vector que controla no solo buenas prácticas sino el respeto de derechos humanos como evitar el acoso laboral, ayudar a que no exista discriminación, apoyar a comunidades en donde a veces el Estado no llega.

El director del Aula de Derechos Humanos de la Universidad de Cuenca, oficina adscrita al rectorado, Julio Verdugo Silva, señala que es fundamental realizar estos diálogos para mostrar la realidad, ya que a veces existe una especie de estigma al rol que juegan las empresas o una creencia negativa de que la circulación de bienes, servicios, capitales o producción en general son un antónimo de los derechos humanos.

Esta situación es falsa, porque hoy vivimos en un momento en el cual la lógica de los derechos humanos y cuestiones relacionadas al bienestar y las buenas prácticas, permean a las actividades, no solo del Estado, como los primeros convocados a la materialización de estos objetivos, sino también a la empresa privada. (ACR)-(I)