Proyecto del Coro y Orquesta Infanto Juvenil está suspendido

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En enero el proyecto funcionaba bajo la administración de Manuel Escudero. Archivo

El proyecto Coro y Orquesta Sinfónica Infanto Juvenil (COSIJ) está suspendido. Los 150 beneficiarios por año, (chicos entre 8 y 17 años), 30 integrantes del coro y 120 que se formaban para instrumentistas se quedaron sin el continuar el proceso de instrucción artístico musical.
En marzo, sin un contrato firmado y hasta que se haga la contratación, el proyecto estaba en pie. Luego del proceso electoral, “desde que perdió las elecciones el entonces alcalde”, el proyecto se cerró, así lo dice Manuel Escudero, el administrador. Los 227 elementos entre instrumentos musicales, muebles y atriles ya se empacaron. El lunes pasado, Manuel los entregó a la Municipalidad, que decidió embodegarlos.
El proyecto nació en el año 2012 por un convenio entre el Municipio y una Fundación de Formación en Música. En el 2016 se firmó un convenio con la Universidad de Cuenca para que sea ella la administradora, entidad que, dentro del programa de vinculación a la sociedad, aportaba con dos profesores: Escudero, administrador y Marco Saula, director, ambos docentes de la carrera de Música de la Facultad de Artes, del alma mater.

Los instrumentos musicales se han embodegado.

Presupuesto

Cada año, este sistema tenía una inversión de 62.900 dólares, monto que cubría diez meses de actividades. De acuerdo con el administrador, cerca de 7.000 dólares se destinaban para sueldo a docentes, lo restante cubría costos de movilización, instrumentos y arreglos.
El sistema daba formación en coro y las familias de instrumentos de viento, cuerdas y percusión. El programa académico contemplaba talleres, de lunes a viernes, de 15:00 a 18:00 horas. Los lunes, miércoles y jueves para clases individuales; los martes y viernes, con ensayo de orquesta. Cada año, la Orquesta Infanto Juvenil y el Coro presentaban seis conciertos, además de actuaciones especiales de extensión, solicitadas por otras entidades.
Los padres de familia no se han pronunciado al respecto. Los siete años de gestión deja como resultado ocho jóvenes estudiando música en la Universidad de Cuenca.
No es un tema que yo vengo y lo corto. No ha estado funcionando”, afirmó la directora de Cultura de la Municipalidad, Adriana Tamariz. Ella ya solicitó a Manuel Escudero la desagregación del presupuesto para, de esa forma, conocer el monto que percibía cada uno de los colaboradores del proyecto y transparentar las cantidades. El administrador señaló que esta información está lista para entregar cuando la titular lo requiera. (BSG)-(I)

Casa de Chaguarchimbana

Desde hace algunos años, el proyecto Coro y Orquesta Sinfónica Infanto Juvenil (COSIJ) funcionaba en la Casa de Chaguarchimbana. Acerca del espacio, Tamariz habló con los coordinadores Cristóbal Jara y Boris Banegas, con quienes se llegó a la conclusión que “la Casa de Chaguarchimbana es un lugar que no presenta las condiciones de seguridad para recibir a los 150 estudiantes”.
Por precaución se juzgó la necesidad de dar un mantenimiento emergente de la Casa, con una recuperación de baterías sanitarias para la comunidad de los grupos que allí trabajan. El Coro y Orquesta Sinfónica Infanto Juvenil (COSIJ) no va a desaparecer, el objetivo es analizar el proyecto, asegurar la calidad y reorientarlo con objetivos claros.
Mientras no haya actividad, los instrumentos musicales estarán guardados bajo inventario, en un lugar adecuado y seguro. “Haré una revisión de los convenios para poner términos claros y responsabilidades” afirmó la directora de Cultura. (BSG)-(I).

Por algún tiempo el proyecto funcionó en la Casa de Chaguarchimbana.