Proyecto de jóvenes cuencanos entre los 12 mejores del mundo

Las ideas de los cuencanos les permitió estar en la bienal de transporte público de Estocolmo.

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Juan Cordero, Jennifer Guzmán, Alejandra Ortiz y Francisco Vicuña regresaron a Cuenca con el “Anillo Y4PT” por su trabajo innovador

Por Andrés Mazza

A principios de junio de este año Juan Cordero, Jennifer Guzmán, Alejandra Ortiz y Francisco Vicuña llegaron a Suecia para presentar “Movimillas”, un proyecto enfocado en potenciar el uso del transporte público en Cuenca.

Con Movimillas, los jóvenes estudiantes de la Universidad del Azuay propusieron agregar un campo magnético a la tarjeta Movilízate para recolectar puntos que luego podrían ser canjeados por otros productos.

“En los países más desarrollados utilizan el transporte público. Y en Cuenca queremos que se potencie su uso a través de los incentivos, ya que un país desarrollado no es en donde se usa el carro, sino el bus”, explicó Francisco.

El proyecto, que en principio fue presentado en diciembre de 2018 en un concurso nacional convocado por Cedia y resultó ser el ganador, les permitió ganarse un lugar en la tercera edición del primer hackathon de transporte global del mundo que se realizó en Suecia. Allí los cuencanos presentaron Movimillas a personajes y autoridades  relacionados al transporte público.

Alrededor de 50 proyectos elaborados en todo el mundo fueron presentados, y tras una evaluación Movimillas se ubicó entre los 12 mejores trabajos. Esto permitió a los jóvenes ser parte de un concurso de innovación.

Por un tema multidisciplinario los cuencanos tuvieron que separarse para trabajar en grupos, a excepción de Juan y Francisco. Ellos trabajaron juntos en la elaboración de un proyecto denominado Sistema de Transporte de Reciclaje Ecológico (TRES por sus siglas en inglés), con el que se pretende que los buses transporten desechos orgánicos a plantas de biogas para generar energía eléctrica.

Diagrama del proyecto TRES.

Jennifer Guzmán se unió a un grupo de extranjeros para crear Compal, una aplicación de viajes compartidos desde el aeropuerto de un país extranjero. El objetivo de su proyecto es que más personas utilicen un solo vehículo para evitar las emisiones de CO2.

Mientras, Alejandra junto a sus compañeros presentaron un proyecto para que las tarjetas de transporte público funcionen en cualquier lugar del mundo a través de una moneda electrónica.

Los participantes tuvieron cuatro minutos para explicar de qué se trataba el proyecto. Y tras la presentación de todos los trabajos, el proyecto de Juan y Francisco fue escogido como el mejor de la competencia, mientras que Compal, de Jennifer, terminó en el tercer lugar.

Estar entre los tres mejores proyectos del mundo permitió la presencia de los cuencanos en la edición 63 de la Bienal de Transporte Público. Allí tuvieron la oportunidad de contactarse con empresas interesadas en aplicar los trabajos elaborados por los jóvenes.

Por hacerse acreedores al primer lugar, Juan y Francisco viajarán a Dubai el próximo año para presentar su trabajo.