Polémica en Madrid por la posible marcha atrás en las medidas antipolución

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La intención del nuevo gobierno municipal de Madrid de dar marcha atrás a las restricciones de tráfico en el centro de la ciudad genera cada vez más críticas y protestas por las posibles consecuencias para la contaminación de la capital de España.

Este miércoles, padres y alumnos del centro de Madrid se manifestaron con mascarillas para pedir que se mantengan las restricciones de tráfico en el centro, establecidas por la anterior alcaldesa de izquierda y que el nuevo ayuntamiento conservador quiere modificar.

La instauración del conocido como Madrid Central, una gran área del centro de la capital donde está restringido el tráfico desde el pasado año, fue una de las medidas estrella de la anterior alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, respaldada por ecologistas y partidos de izquierda, y muy criticada por la oposición de centroderecha (el Partido Popular -PP- y Ciudadanos).

Se trata de un área de 472 hectáreas que abarca todo el casco histórico, por el que solo pueden circular los residentes, coches eléctricos o de bajas emisiones y vehículos de discapacitados, repartidores o los que vayan a un aparcamiento.

Con la restricción del tráfico en el centro, Madrid se proponía responder a las exigencias medioambientales de la Unión Europea, después de llevar años incumpliendo los límites de contaminación del aire establecidos por la UE y correr el riesgo de ser sancionada.

Con esta medida se sumaba a otras ciudades europeas como Londres, Estocolmo o Milán, donde tienen limitado el acceso de automóviles privados al centro para reducir la congestión de tráfico y la contaminación atmosférica.

Sin embargo, desde su puesta en marcha el 30 de noviembre de 2018 fue objeto de numerosas críticas, sobre todo de sectores conservadores, y se convirtió en uno de los debates de campaña para los comicios municipales que se celebraron el pasado 26 de mayo.

El nuevo alcalde, José Luis Martínez-Almeida (PP), que tomó posesión el pasado día 15 con el apoyo de Ciudadanos y el partido ultraderechista Vox, anunció dos días después un replanteamiento de esta medida por considerar que no ha sido eficaz para combatir la contaminación, como había prometido durante la campaña.

A la vez, anunciaba una moratoria de las multas por circular por esa zona, lo que en la práctica supone dejar sin efecto la restricción de tráfico en el centro de Madrid.

Esta decisión ha sido muy criticada por ecologistas y partidos de Izquierda. Ecologistas en Acción califica como “inmoral” la decisión de Almeida y anuncia movilizaciones sociales y demandas ante los tribunales para intentar impedirlo.

Según esta organización, desde que se pusieron en práctica las restricciones de tráfico, la contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2) cayó un 48 % en el centro y un 16 % de media en el conjunto de la ciudad y, en su último informe publicado este mes, afirma que la contaminación en Madrid se redujo a niveles históricos desde que en 2010 comenzó a medirse ese indicador.

La vicealcaldesa, la liberal Begoña Villacís (Ciudadanos), aseguró este miércoles que van a trabajar para “remodelarlo”, “no para revertirlo”, ya que el objetivo será modificar ” todo ello que no haya funcionado, como el sistema de multas” .

La ministra española para la Transición Ecológica, la socialista Teresa Ribera, consideró hoy que el debate abierto sobre la vigencia de Madrid Central “es absurdo”, porque la ciudad tiene un “problema serio” sobre el cumplimiento de las obligaciones europeas de calidad del aire.

Ribera insistió en que Madrid, como otras muchas ciudades europeas, “tiene un problema de calidad del aire y es un problema de salud pública, de contaminantes y de cumplimiento de las obligaciones europeas”.

De hecho, este martes el comisario europeo de Energía y Clima, el español Miguel Arias Cañete, recordó que las ciudades que rebasan los límites de emisiones contaminantes tuvieron que poner en marcha medidas correctoras y que las que no las cumplan se enfrentan a procedimientos de infracción. EFE