Manuel Alonso Merchán, ícono musical de Azogues

A pesar de su discapacidad visual, es uno de los guitarristas más importantes del Cañar.

9271
Manuel Alonso Merchán

Con sus manos sujetas a su guitarra de color café, escuchando a sus estudiantes para corregir cada uno de los errores que cometen cuando tocan ese instrumento, se observa a Manuel Alonso Merchán Izquierdo, conocido por sus amigos como “Mozo”. Él, a pesar de ser una persona no vidente, enseña por décadas este arte a niños y adolescentes de Azogues y la provincia cañarense.
Merchán, a los 25 años de edad, fruto de una enfermedad, perdió la vista. Hoy, que tiene 66 años, eso no ha sido un impedimento para que continúe con su vida normal, siendo uno de los instructores más respetados del Centro Cultural Municipal “Vicente Cayamcela Coronel”.
Como una persona tranquila que solo al verlo motiva al resto para conseguir las metas planteadas, lo consideran sus compañeros de trabajo, quienes no dejan de cuidarlo cuando tiene que cruzar la calle o ir hacia la Biblioteca Municipal “Édgar Palomeque Vivar”, ubicada a pocos metros, para participar de las reuniones de la Dirección de Cultura.
Es muy reconocido en la provincia, pues ha sido el creador de la música de los himnos de las parroquias como Rivera, Guapán, Luis Cordero y Cojitambo, de Azogues; incluso de Turupamba y Nazón, de Biblián, y de varios establecimientos educativos.
Las autoridades civiles y educativas han confiado en su talento que lo demuestra a cualquier lugar que va.
También es uno de los fundadores y actual director del Grupo Coral Instrumental que próximamente cumplirá 25 años de creación, con la presentación de trabajos discográficos que ensalzan a géneros como baladas, pasillos, sanjuanitos y más del pentagrama musical.

Inicios
Oriundo de San Marcos, Merchán manifestó que el gusto por la música, especialmente por tocar la guitarra viene de su familia. Recordó que su padre, Manuel de Jesús Merchán Andrade, tocaba dicho instrumento y cantaba, siendo su principal impulsor, además de unos amigos de infancia Héctor Vargas, Teodoro Lucero, Vicente Cayamcela.
Expresó que, con el paso de los años, estudió en la academia de Carlos Bonilla Chávez en la ciudad de Quito lo que es guitarra, dirección de coros y composición musical. Dijo que entre las primeras canciones que entonó consta “Sanjuan, Sanjuan”, y luego han venido muchas más “que me llenan de emoción”.
Indicó que cuando aprendió a tocar la guitarra aún podía ver. “Me enfermé de la vista a los 22 años y, desde los 25 años, me quede ciego por un problema en la retina”.
Aseguró que no ha sido obstáculo su discapacidad para continuar con el arte, es así que aprendió el método de braille y la escritura musical para ciegos.
Además, resaltó el apoyo que siempre ha tenido de sus amigos “que me han dado la mano, cuando he tenido problemas por mi visión. No tengo enemigos”.
Enfatizó que no se imagina él sin tocar la guitarra, pues es su vida y pasión, incluso dos de sus hijos también tocan el instrumento, lo que le enorgullece porque continuará su legado. “Yo me puedo ver sin orejas, pero no sin música”.
Sobre sus objetivos, dijo que está trabajando con la ayuda del maestro Fredy Bravo, del Conservatorio Superior de Cuenca, para la publicación de sus 24 obras para guitarra clásica. Además, con el grupo Coral graban un nuevo disco.
Expuso que el mejor regalo que le pueden dar sus alumnos es que cuando sean famosos al tocar la guitarra, se acuerden de él como un amigo que les quiso ayudar para que sean personas de bien. (F)


Amigos y estudiantes

Olguita Montoya, bibliotecaria municipal, expresó que Manuel Merchán es un una persona llena de muchas aptitudes, pues pese a su limitación física, es el complemento al aporte positivo del equipo de trabajo de la Dirección de Cultura.
“Nuestro diario vivir laboral se mezcla entre risas, bromas, todo al margen del respeto desde luego, compañero y amigo muy amable, responsable y comprometido con lo institución, un ser que se hace al grupo, pues su música es clave en nuestras celebraciones”, comentó.
Mientras, David Tenecela, de 11 años de edad, uno de sus estudiantes, indicó que Merchán es un profesor estricto y al mismo tiempo amigable y sociable. “Cuando nos enseña nos habla claramente, y nos hace repetir, cuando fallamos. También hace chistes y bromas con las que nos brinda confianza”.
Otro de sus alumnos, Justin Chóez, de 12 años de edad, señaló que el “profe Merchán es muy carismático y le gusta lo que hace”. Recalcó que ha aprendido mucho por lo que interpreta diferentes géneros musicales. (BPR)-(I)

EDUCACIÓN
Estudió en la escuela de San Marcos, Emilio Abad, Unidad Educativa Juan Bautista Vázquez y Universidad Católica de Cuenca.

INSTRUMENTOS
Toca otros instrumentos de cuerda como requinto, bandolina, bandola, pero su pasión es la guitarra clásica.