Cuenca sin ríos

Nicanor Merchán Luco

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El día miércoles pasado para celebrar el día mundial del medioambiente, las instituciones educativas, barrios y ciudadanía festejaron con una minga de limpieza de los ríos frente a su recorrido por la ciudad de Cuenca. Cerca de 1200 personas, la mayoría jóvenes se concentraron a la orilla de los ríos Tomebamba, Yanuncay, Tarqui y Machángara, en su paso por la ciudad. Se cubrieron 3 kilómetros de longitud en cada uno de ellos y lo más sorprendente y asqueroso es que en tan poca distancia sacaron tres y media toneladas de basura. Esta iniciativa promovida por el prefecto Yacu Pérez, no debe realizarse tan ocasionalmente sino más bien la EMAC debe realizar una limpieza todos los días, en distintos lugares.

Ha pensado usted que nuestros ríos son de excelente calidad y que nos otorgan paisajes excepcionales a más de traernos paz y energía. Se ha imaginado usted Cuenca sin ríos. Pues por un minuto cierre sus ojos e imagínese que Cuenca no tiene ni un solo río. Qué sería de ella, sencillamente correría el riesgo de desaparecer o tendría que bombear el agua desde otros ríos fuera del cantón, para poder subsistir. La campaña de concientización para no ensuciar los ríos debe empezar por las escuelas, colegios y ciudadanía, para convertir el abuso en cariño, en respeto, para cuidar los ríos, los que tantos beneficios nos traen.

La empresa municipal ETAPA certifica que cada uno de los cuencanos consumimos el doble de agua del que la necesitamos. Existen más de veinte plantas de tratamiento de agua y para garantizar la calidad del servicio la empresa cuencana cuenta con más de treinta centros de reserva de agua en diferentes sectores de la ciudad; además en el área rural existen para cada una ellas tanques específicos para guardar y distribuir el líquido vital que alcanza para el 96% en el área urbana y el 88% en el área rural, y tiene que hacer “turumbas” para entregar agua limpia y de buena calidad. Cuidemos los ríos. (O)