Ocho de cada 100 niños trabajan

Reactivar economía del país y generar fuentes de empleo son claves para resolver problema.

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Para erradicar el trabajo infantil se debe reducir la pobreza. Esta fue una de las conclusiones del Primer Congreso Nacional Sobre la Situación de Trabajo Infantil en el Ecuador, realizado entre el lunes y ayer. El evento fue organizado por el Consejo para la Igualdad Intergeneracional y la Universidad del Azuay (UDA).
Las situaciones de pobreza extrema y de pobreza por ingresos económicos provocan que los hogares no puedan solventar sus necesidades básicas para subsistir y esto conlleva a tomar la decisión de que los niños trabajen, comentó Doménica Ávila, panelista del evento y economista quien labora en la Universidad de Cuenca.
“Los papás no lo hacen de malos, toman esta decisión porque es la única opción que tienen… para comer ahora, en el presente, más allá de lo que puedan tener en el futuro…”, afirmó.
Según las estadísticas del INEC, a diciembre del 2018 el trabajo infantil se ubicaba en 5,4 % en el país y a marzo del 2019 en un 8,5 %.
Sin embargo, a nivel estadísticos las encuestas que se hacen en diciembre tienen mayor relevancia, señaló Nicolás Reyes, secretario técnico del Consejo para la Igualdad Intergeneracional.
Si se compara con diciembre del 2017 el trabajo infantil se registró en 5,2 %; así que hay que esperar los resultados de diciembre del 2019 para hacer una comparación. A decir de Reyes el tema está vinculado con las brechas sociales, la pobreza, extrema pobreza y el desempleo.

Propuestas

Para Doménica Ávila, una de las estrategias más importantes para combatir el problema es identificar quienes son los adultos responsables de los niños trabajadores y dar oportunidades de acceso a buenas condiciones de empleo a esos adultos y así mejorar la situación de sus hogares.
De ahí se puede aprovechar las oportunidades de acceso a la educación para los menores.
Pero el panorama es más amplio indicó otro de los panelistas, Andrés Mideros, profesor de la pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Él opinó que la economía y la sociedad no pueden estar divididas, pues el actual gobierno está priorizando una política económica en base al déficit fiscal olvidándose de la necesidad, de la reactivación productiva y del objetivo último que es el bienestar de los ecuatorianos.
“La economía está decreciendo, aumenta el desempleo, está aumentando la pobreza, la desigualdad y con ello los hogares se ven obligados a tomar estrategias de superviviencia que vulneran derechos…”, de ahí que los niños tienen que cambiar la escuela por ir a trabajar, aseveró Mideros.
El catedrático detalló que hay que recuperar la vinculación económica con la sociedad, ya que el objetivo de la política económica es el bienestar de los ciudadanos y de los más vulnerables. (PVI)-(I)

Rol de la academia

Juanita Bersosa, docente de la Universidad del Azuay (UDA), destacó el rol de la academia en los temas sociales, ya que si se tienen elementos, se evalúa la política pública, se ven los estudios que se han hecho y las estadísticas, se pueden cruzar con proyectos de la universidad.
Bersosa dijo que ahora se trabajará en una publicación que condensará todo lo que se trató en el congreso y estará disponible a la ciudadanía en formato digital. Además, la UDA suscribió un convenio con el Consejo para la Igualdad Intergeneracional para trabajar en proyectos con las facultades sobre el trabajo infantil. (I)