El aprecio y la difusión efectiva del Patrimonio Cultural siguen a la espera [ESPECIAL]

Hacia los veinte años de la declaratoria como Patrimonio de la Humanidad

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Restauración de casa patrimonial con fines gastronómicos.

Mónica López Avilés 

Saber apreciar, consolidar y difundir el patrimonio como atractivo para la sociedad requiere un trabajo mancomunado: la creatividad, políticas de conservación e imaginación son fundamentales.

En seis meses se cumplirán veinte años de la declaratoria de Cuenca como ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad, pero el aprecio y la difusión efectiva del Patrimonio Cultural siguen a la espera. La puesta en valor y el uso social del patrimonio gestionados correctamente por las instituciones y autoridades y en el mejor de los casos apoyados en lo que hoy se entiende como I+D+I o Investigación, Desarrollo e Innovación está pendiente en las planificaciones.

Se requiere, en primer lugar, de conocimiento. Son bienes y valores recibidos en herencia que por supuesto no pertenecen a una sola generación. En el contexto económico actual marcado día a día por las crisis en varios órdenes, saber apreciar, consolidar y difundir el patrimonio como atractivo para la sociedad requiere de un trabajo mancomunado en el que la creatividad y la imaginación son fundamentales al igual que las políticas de conservación.

En el sector rural hay edificaciones de arquitectura vernácula con valor patrimonial.

La gestión participativa es un proceso y modelo que se centra en la evaluación y aprovechamiento de la información mediante la participación activa de todos los involucrados puede tener una influencia positiva, pero en el caso de Cuenca aún no ha sido posible y más bien lo que se aprecia son esfuerzos institucionales individuales y dispersos con inversiones que producen resultados duplicados y en ocasiones inconclusos.

Convencer a la ciudadanía de que el patrimonio es un recurso y no una carga, que bien gestionado produce una mejora tanto económica como anímica, que paralelamente deviene en una recuperación de autoestima, amor por lo propio, fortalecimiento de la identidad nacional y niveles de vida dignos, es una tarea difícil. Mucho más si se trata de convencer al mundo de la economía y las finanzas para quienes el patrimonio seguramente será asunto lejano, un aspecto romántico, bonito, pero no rentable.

Punto de partida del conocimiento y comprensión de nuestra historia, que se vale de los distintos bienes culturales y elementos inmateriales como testimonios, el Patrimonio Cultural constituye una fuente no renovable, es la memoria de una sociedad. “Por medio de la Cultura y el Patrimonio, hombres y mujeres se ubican dentro del desarrollo de la humanidad, saben cómo relacionarse con el medio ambiente, social y natural.

Por esta noción heredada, se conoce cómo resolver los problemas de convivencia y supervivencia. Por medio del Patrimonio Cultural los seres humanos mantienen un vínculo entre el pasado y el futuro, manteniendo en el presente los bienes y las tradiciones, que a su vez se nutren de los aportes contemporáneos para la conservación y salvaguarda, respectivamente” (Arévalo, 2010).

El Pase del Niño es una de las manifestaciones patrimoniales más importantes de la ciudad.

Es de esta manera como las personas desarrollan un sentido de pertenencia a una sociedad y su identidad, que reconociéndola, apreciará y respetará durante toda su vida. El Patrimonio Cultural es un elemento vital dentro de las construcciones simbólicas que mantienen hombres y mujeres que, como individuos, tienen por supuesto la capacidad de expresar la relación entre las ideas y los valores de forma sintética y emocionalmente efectiva.(F)

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¿Por qué conservar nuestro Patrimonio Cultural?

Es importante que no incurra en el descuido de los bienes patrimoniales de la ciudad.

Existe la tendencia a pensar que el Patrimonio Cultural debe preocupar únicamente a autoridades y especialistas, quienes se deberían enfocar en mantener en buenas condiciones los testimonios históricos, casas y demás objetos.

Pero cabe recalcar que en sociedades como la nuestra y mucho más desde el año 1999, a más de ser un punto de referencia, ha pasado a ser un eje transversal que atraviesa muchos procesos de desarrollo. En estos veinte años el patrimonio ha dejado de ser una expresión discursiva y aparece de manera constante en el quehacer diario, no obstante la pérdida de muchos bienes de un pasado lejano y reciente.

Hay que recordar que el Patrimonio Cultural: legitima nuestra realidad social, tiene influencia en el desarrollo y planificación urbana; y, es fuente de identidad.

El Patrimonio Cultural nos remite a realidades como los derechos, la familia, la naturaleza, el trabajo, la trasmisión de saberes, el arte, que si los conocemos a cabalidad, podamos encarar el futuro de la una manera más eficaz.

Se puede decir, por tanto que “Proteger nuestro Patrimonio es proteger al mismo tiempo la identidad histórica, evitar una alteración de un hito histórico con el que se ha establecido lazos topofílicos, es evitar la pérdida del sentido de lugar enraizado en la historia a través del cual la colectividad se reconoce en su entorno” (Buero, 1990). (F)

VINCULADA 2

Puesta en valor del Patrimonio Cultural

Adecuación de casa patrimonial para un restaurante.

La puesta en valor equivale a habilitar las condiciones objetivas y ambientales que, sin desvirtuar su naturaleza, resalten las características del Patrimonio Cultural para su aprovechamiento óptimo. Se busca rescatar su valor cualitativo sin dejar de lado el cuantitativo, y ponerlo al servicio de la comunidad entera.

Se requiere el desarrollo de una conciencia social que favorezca la conservación y la defensa, promover el uso y disfrute de los bienes que lo conforman y de esta manera contribuir al progreso económico, propiciar la sostenibilidad con una inversión acorde y apoyar con asesoramientos.

En las instituciones equipo humano especializado en la planificación, la promoción de proyectos, la realización de convenios, la búsqueda de presupuestos y la correcta difusión, como aspectos vitales para que el Patrimonio Cultural alcance su correcta gestión, sin menoscabo de su integridad y autenticidad. (F)

VINCULADA 3

Los retos a corto plazo

Generalmente las propuestas giran a mediano y largo plazo, quizá por eso no se concreta mucho, para ello entender y tratar el patrimonio cultural como un proceso antes que como un fenómeno estático, nos permite entender que su construcción es constante y en consecuencia tiene implicaciones sociales, incluso políticas.

La valoración y la utilización del patrimonio para un uso social provechoso y, más específicamente, en la posibilidad de convertir a los bienes patrimoniales en auténticos y poderosos recursos al servicio de la educación, de los ciudadanos, del turismo cultural requiere una acción mancomunada de todos los estamentos de la sociedad. Una planificación real incluyente se torna necesaria y emergente. (F)