Cuando un amigo se va

Viviana Bernal Estrada

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Hay personas especiales que entra y salen de la vida de otras, pero cuando pocas se quedan, amerita decirlo así:

“Fueron los años necesarios para conocerlo, tiempo suficiente para aprender a tomar las cosas de manera más ligera y de mirar al bosque en todo su esplendor más no únicamente al árbol. De sus consejos, motivaciones, observaciones y hasta silencios, aprendí… Usted, mi amigo de siempre fue mi guía precisa y mi respetable Director, con usted al frente de la institución y siendo mi escucha confidente, fue mucho más sencillo continuar en medio de la adversidad.

No siempre las personas actuamos correctamente en la medida de complacer al otro, pero de tantas cosas positivas que le distinguen, guardo los abrazos reconfortantes la vez que perdí a mi madre y cuando por alegría o tristeza me quebranté. Usted estuvo ahí, preciso y correcto, de palabras y gestos apropiados para alivianar cualquier dolor. ¡Gracias por ese corazón desbordante, gracias por haber estado ahí!”

Esto ocurre cuando se trabaja de la mano de un líder. (O)