Assange y Haya de la Torre: los récord del asilo diplomático

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Un australiano y un peruano, tienen el récord internacional de permanencia en asilo al interior de una embajada, ambos escapando de la persecución, ambos amenazados por poderosas fuerza políticas, aunque por causas diferente…

Julian Assange tiene más de un mes en prisión. El 11 de abril el gobierno ecuatoriano le retiró el asilo político del que gozaba y fue sacado de la embajada ecuatoriana en Londres por la policía, tras seis años y ocho meses y se ha convertido en el asilado que más tiempo ha estado confinado en una embajada, en toda la historia del derecho internacional.

El asilo prolongado de Assange puede compararse con el del peruano Víctor Raúl Haya de la Torre. Ambos, perseguidos en circunstancias y por motivos diferentes, marcaron diferencias en sus históricos asilos.

Haya de la Torre fue el fundador del partido Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), un político de gran arrastre popular. Hubiera sido presidente si no se lo impedían.

Assange, en cambio, creó Wikileaks, un portal informático para denunciar “regímenes opresores”. Mediante la infiltración de datos o la recepción de documentos clasificados, el portal ha expuesto asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, maniobras políticas y diplomáticas de gobiernos que encubren actos de corrupción.

Algunos de ellos implican a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y a la política exterior de ese país, miles de estos documentos filtrados a la organización fueron divulgados y entregados por Wikileaks a algunos periódicos del mundo de gran circulación, reseña diario El País, de España.

Haya de la Torre estuvo cinco años y cuatro meses, desde 1949 a 1954, asilado en una embajada, la de Colombia, pero en el territorio de su propio país, Perú. Assange, en cambio, estaba fuera de su patria, Australia, en Reino Unido,y se acogió en la embajada de un tercer país, Ecuador, para evitar ser enviado a otro, Suecia.

Otro contraste. El líder peruano estuvo amenazado, perseguido por la dictadura militar del general Manuel Odría. La persecución desatada contra él y su partido, por causas puramente políticas, le obligó a buscar refugio. Los grupos de poder económico, político y militar buscaban anularlo a él y al APRA, para impedir una candidatura suya y su acceso al poder. Los acusaron de un delito común: terrorismo y sedición.

Ya en este tiempo, a Assange se lo reclamaba para comparecer por presuntos delitos comunes, acusado por dos mujeres: la supuesta coacción para tener relaciones sexuales; y además, por inobservar la orden de presentarse a declarar lo reclamó también la justicia británica.

Sin embargo, su caso tenía un trasfondo. Reclamado por la justicia sueca y por temor a ser extraditado a Estados Unidos, torturado y condenado a muerte, como arguyó -con fundamento- que estaba pasando con supuestos terroristas presos en la base norteamericana de Guantánamo, Assange pidió asilo. En agosto de 2012 Ecuador se le concedió y ese asilo se prologó por más de seis años, no sin situaciones conflictivas…

Derecho Internacional vs.

regalo de la nacionalidad

Una embajada es una dependencia que, usualmente, no está preparada para tener un asilado, como huésped; ese asilado necesita que se le proporcione alojamiento y comodidades mínimas y se vuelve complejo y costoso su el asilo se prolonga. Fue lo que pasó con Haya de la Torre y con Assange, pero el camino escogido por las dos cancillerías para resolver el caso fue, así mismo, diferente y dificultoso.

En el caso del político peruano, el internacionalista ecuatoriano Homero Viteri Lafronte recordaba en su libro “El asilo y el caso Haya de la Torre” que al día siguiente de que este llegara a la embajada colombiana, el embajador solicitó al canciller peruano, el salvoconducto respectivo para que, con asilado diplomático, Haya de la Torre pudiera abandonar el Perú.

El gobierno dictatorial negó el salvonconducto. Colombia le propuso zanjar el caso por una de las vías del Derecho Internacional: conciliación, investigación, arbitraje, recurso judicial o llevar el caso a una consulta de cancilleres.

El caso llegó a la Corte Internacional de Justicia. Colombia pidió se resuelva si podía ellos calificar a Haya de perseguido por delitos políticos y si Perú estaba obligado a dar un salvocoducto para que deje su país. Más la Corte no resolvió si Haya debía ser entregado a las autoridades de su país. La negativa del salvoconducto se extendió hasta 1954, cuando el general Odría, convertido en presidente constitucional, decidió otorgarlo..

Para Julian Assange, largo, muy largo fue el tiempo de su permanencia en la embajada ecuatoriana, también la justicia británica, no solo que le negó el salvoconducto sino con la policía montó guardia día y noche para detenerlo en cuanto saliera. Esperaron seis años ocho meses.

En el intermedio, el estado ecuatoriano intentó obtener el salvoconducto por un medio que al estado británico le pareció fraudulento: otorgarle estatus y nombramiento diplomático, previa entrega de la nacionalidad ecuatoriana, proceso en el que se señala se cometieron irregularidades graves, como señalar que Assange domina el español o realizó su solicitud desde Quito, cuando estaba en Londres. (F)

EL FINAL

Reducidos sus movimientos a una habitación, durante seis años, Assange, tuvo roces con personal de la embajada, de la seguridad, quejas por su comportamiento, intromisión en asuntos internos de otros países y hasta su higiene. Lo mas sonado fue que su acción sirvió para desprestigiar a la candidata demócrata a las elecciones de Estados Unidos, Hillary Clinton y favorecer a Trump, según se le acusa, con intermediación de Rusia.

Ahora, el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU pidió al gobierno británico que libere al fundador del portal WikiLeaks, Julian Assange, al tiempo que criticó severamente que se le mantenga en una prisión de alta seguridad, que a su juicio no corresponde al delito del que le acusa.

La Justicia sueca levantó sin embargo los cargos en 2017, pero Assange siguió temiendo su detención, esta vez a cuenta de EEUU, que lo acusa de conspiración por las filtraciones que realizó a través de WikiLeaks.
Asimismo, el Grupo de Detenciones Arbitrarias criticó que Assange se encuentre en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh, “como se fuese acusado de un delito grave”.
“Este trato parece ser contrario a los principios de necesidad y proporcionalidad de acuerdo a los estándares de derechos humanos”, según los expertos.
Las opiniones y recomendaciones de los grupos de trabajo de la ONU no son de obligado cumplimiento para los Estados, pero sí representan una guía jurídica y moral altamente respetada. EFE