¿El tranvía: hasta cuándo?

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Cuando la ciudadanía pensaba que el tranvía estaba listo para entrar en funcionamiento, el anuncio de un vocero de la nueva administración municipal, que ese arranque deberá esperar cuando menos siete más, causó zozobra. El Alcalde, consciente de lo que ese anuncio causaba, ha aclarado casi en seguida, que todavía es prematuro hablar de plazos específicos. La nueva demora -en palabras de la flamante administración de la ciudad-obedecería a la necesidad de cumplir pasos legales pendientes. Solucionar el tema del mantenimiento de las unidades y fijar la tarifa, son dos de los varios problemas sin resolver aún, que tiene este proyecto.
El proyecto del Tranvía, es posiblemente el más debatido y complejo que ha tenido la ciudad en los últimos años. Nació en vísperas de una campaña electoral y hoy-años después-sigue siendo un dolor de cabeza para miles de ciudadanos. La ruta seguida, las características de este medio, la conveniencia de este sistema o de otros, han sido causa de largas y a veces apasionadas discusiones que han estado presentes en la vida de la ciudad en estos años. Los daños causados a muchos ciudadanos y sobre todo a la actividad comercial en el centro de la ciudad, han pesado fuertemente en los resultados de las dos últimas elecciones municipales.
La anterior administración municipal y específicamente el concejo municipal quedaron debiendo la aprobación de la tarifa del tranvía. Se trataba de un punto delicado en términos políticos y al parecer nadie quiso arriesgar votos. Pasar el problema a la nueva administración fue lo que ocurrió y con ello se postergó el tema. Hoy la nueva administración debe tomar una decisión que es fundamental para la marcha del proyecto. Igual cosa deberá darse con los otros puntos pendientes, no resueltos en el pasado. Lo que no puede ocurrir es que siga dilatándose más de lo necesario el funcionamiento del tranvía.