Marcela Cedillo, una diseñadora ligada a la cultura

1085
La diseñadora Marcela Cedillo junto a uno de sus trajes típicos. Cortesía

La diseñadora cuencana Marcela Cedillo, quien además es máster en marketing y comunicación lleva 8 años creando. Actualmente está constituyendo su marca Marccela, y asegura estar siempre apegada a la cultura con sus diseños.
“Tengo trajes típicos de alta costra, todos ellos tienen un tema, ahora me he estado manejando con elementos de Cuenca, del Azuay, un poco de Cañar, Ñustas y eso. Más apegado a las cholas, a los bordados textiles y más”, comentó Marcela, quien diseñó un traje típico para la Reina de los Barrios, Tamara Castro. “Ese traje es una pollera larga de rodapié, retomando las polleras antiguas, es inspirado en esa época, cuando las indígenas empiezan a tomar una vestimenta fusionada. Son dos polleras negras bordadas, la otra simula un bolsicón, son independientes pero con todo el movimiento que le agregué al traje parece solo una”.

Marcela ha trabajado con reinas de belleza que han llevado sus creaciones a otros países. “Aquí no se da mucho y me da mucha pena porque por ejemplo nunca se han ido a un Miss Ecuador, pero no ha sido por falta de acogida sino por descuido, por ocupaciones”.

La diseñadora de 31 años, posee trajes con una diversidad de elementos. “Yo los armos, pero si la chica necesita algún elemento que quiere identificar algo, igual le hago”.

Según comentó, lo que más resalta de sus creaciones son los trajes grandes. En marzo lanzó una pasarela llamada “Atemporale”, en la que mostró una escala de todo lo que realiza. Marcela diseña desde ropa casual hasta vestidos de novias.
Respecto al momento de crear, mencionó que son flashes, pero que en los típicos necesita estar enfocada. “Porque tienes que bombardearte de toda la cultura. Prefiero estar en el lugar, voy allá y a su vez los indígenas no son mezquinos y te indican, me gusta estar en situ para ver cómo se hace”.

Sus dos bisabuelas fueron costureras, por lo que siempre le ha llamado la atención el trabajo artesanal que se ha ido tecnificando, pero no ha perdido su esencia. “Ninguno de nuestros bordados se repiten en otro país, quizá se asemejan un poco a Perú y Bolivia, pero no es igual”, dijo Marcela quien se inspira en el entorno para diseñar los trajes típicos, y gusta mucho de lo artesanal. (MAA) (E)